Hoy quiero dedicar este tema, exclusivamente a nosotras las mujeres; y es que en ocasiones nos cuesta soltar una relación y darnos el valor que en verdad nos merecemos y nos conformamos con tan solo las migajas que nos quieren dar.
He de reconocer que en algunos momentos de nuestras vidas nos sentimos desesperadas, confundidas, atormentadas, abandonadas, solas, abrumadas; pero jamás de los jamáses, roguemos por un poco de amor, algo de tiempo y casi nada de atención; y he de decir que, si no existe esto en una relación, mucho menos habrá el compromiso, la comunicación, el respeto, la lealtad, la responsabilidad afectiva y nada en absoluto.
Creo que en verdad valemos muchísimo, como para estar a expensas de la opinión de los demás y sobre todo esperando a que alguien llegue a sentir por nosotras lo que sentimos por ese alguien.
Las mujeres somos grandes, fuertes, de gran valor, luchadoras, capaces, a veces siempre detrás de alguien; pero si nosotras mismas luchamos por estar bien, créanme que podremos salir solas adelante, no necesitamos de nadie, sólo de nosotras mismas para tener valor de enfrentar la vida, de no necesitar a nadie que nos ve como opciones y no como parte de su vida.
¿Y rogar amor?… ja-ja, ¿para qué?. Si debemos rogar es porque esa persona no vale la pena, ni nuestra tristeza, ni nuestro llanto. Porque quien vale la pena estaría dispuesto a estar con nosotras sin pedírselo y si hay que pedirlo para qué lo queremos a nuestro lado.
Dicen que, quien quiere estar estará y si no, pues bye.
Quizá no seamos las mejores, tal vez a veces un poco complicadas, celosas, a veces un poco duras, locas en ocasiones y para muchos seremos las tóxicas; pero quien nos quiere bien y nos ama de verdad, nos acepta con todos nuestros errores y con cada uno de nuestros defectos y cicatrices; nadie es perfecto, y los hombres no son las excepciones.
Quien quiera estar, aprenderá a crecer junto con nosotras, nos podrá entender; claro como en todo, a veces las mujeres tenemos nuestros amargos momentos, pero créanme, todas somos únicas, valemos la maldita pena y nadie tiene el derecho de hacernos sentir menos, de que debemos luchar por hacernos notar, que debemos ganarnos un poco de amor, algún lugar.
Vamos a ponernos el valor que tenemos. ¿Rogar por amor? ¿para qué?, si alguien quiere marcharse hay que abrirles la puerta de par en par para que salga sin molestia alguna, para que al salir nada lo detenga. Eso sí que salga por completo, porque a veces ni salen ni dejan entrar a nadie más y así no son las cosas, ni te sueltan, ni agarran, y eso es mejor dejarlo partir.
Sé que en nuestras vidas existen decepciones, también estoy consciente que nos sentiremos muy mal, que nuestro corazón se destroza, que nuestro mundo se desmorona; pero toda despedida es momentánea, en verdad todo pasa.
Es por eso que a veces sentimos la necesidad de pedirle quedarse, de rogarle para que no se marche; pero hay que recordar que no hay que humillarnos por absolutamente nadie. Y sobre todo, a veces también existen casos cuando la relación se vuelve insoportable, llena de mentiras, con doble caras, irrespetuosa, hasta llena de infidelidad, violenta, e indigna y que nosotras como mujeres soportamos con tal de no estar solas, con tal de mantener eso que creemos que es amor o que todo va a mejorar, que el tipo cambiará.
Y créanme esto es una triste realidad, porque muchas de nosotras, alguna vez hemos pasado por algo así, por tratar de que alguien no se aleje de nosotros, permitimos lo que no debemos permitir, nos conformamos y nos callamos.
A veces nos damos cuenta después de pasar por algo así, que nuestra dignidad está siendo vulnerada y pisoteada. Pero solo está en nosotras recuperarla y defenderla.
¿Rogar para qué?, ¿con qué finalidad?, si hay que rogar es porque esa otra persona no nos quiere, entonces para que la queremos en nuestra vida, para que esforzarnos por un puesto, para que aferrarnos a algo que no merecemos. Cuando ahí afuera, existen hombres que nos están esperando, que si están dispuestos a brindarnos lo que tanto hemos estado deseando.
El amor no se mendiga, no se ruega, ni se pide; el amor se da a manos llenas cuando es la persona indicada para ti.
Retomemos nuevamente nuestro valor como mujeres, humillarnos nunca más, atormentarnos por alguien no debe pasar, recuerden que somos únicas e invencibles, no necesitamos de absolutamente nadie para ser felices.
Dicen que no hay que mendigar amor y mucho menos cuando uno está tan chulaaaaaa, verdad de Dios!… Necesitamos recuperar nuestra confianza, nuestra autoestima, saber quiénes somos, darnos nuestro propio valor.
¿Rogar por amor?, ni qué fueran los únicos…Hay que recordar que si uno se va vienen mil más.
Recuerden mujeres “de todos los hombres que pasan por nuestras vidas…Ninguno es más que nosotras”, no hay que caer en juegos ni en dependencias emocionales. Si se creen superiores, que la vida no los merece; déjenlos ir, nadie está por encima de nadie.
No nos obsesionemos, aceptémonos nosotras como somos, no tengamos miedo a un fracaso sentimental. Si una puerta se cierra, muchas otras se abrirán.
¡Ánimo hermosas!, no estamos para rogar, ni mendigar amor de nadie. No corramos detrás de quien no se deja alcanzar, porque detrás de uno, vienen muchos muchos más!.
Los invito a leerme también en mi página de facebook: Estrellas en el Cielo (Escritor).















































