Haiga sido como haiga sido, pero lo ocurrido la tarde de ayer en la ciudad de México, confirmó lo escrito y vaticinado en esta misma columna con fecha del 16 del pasado mes de febrero y titulada “Estrategia o Faramalla”.
Quien esto escribe, predijo con tres meses de anticipación lo que a Ricardo Berdeja le podría suceder en el transcurso de su campaña, con o sin su consentimiento.
Los dirigentes nacionales del Partido del Trabajo –PT- y de Morena, Alberto Anaya y Mario Delgado, convocaron desde temprana hora del martes a una rueda de prensa en las oficinas de los petistas, que se localizan en las inmediaciones de la colonia Roma.
El propósito de esta inesperada convocatoria para los representantes de los medios de comunicación, fue informarles de la determinación del PT de respaldar la candidatura del morenista Armando Guadiana Tijerina y dejar a Ricardo Mejía Berdeja “chiflando en la loma”, esto a escasas horas de que la dirigencia del Partido Verde Ecologista de México –PVEM- anunciara de igual forma el
retiro de su apoyo en la contienda electoral del domingo a Lenín Pérez.
Fue de esta forma, como los petistas –siguiendo a un plan pre-establecido- respondieron al llamado de unión del presidente Andrés Manuel López Obrador, uniéndose a la coalición “Juntos haremos historia en el 2024” formada por Morena y el Verde en apoyo a Guadiana.
Ante esta tardía determinación, y en vista de que las boletas ya impresas y que hasta fueron entregadas, los organizadores de la rueda de prensa dijeron que “Mejía Berdeja quedaba a disposición del electorado”.
Lo más extraño del hecho, aunque comprensible, es que los dirigentes del PT y de Morena, convocaron con varias horas de anticipación a la rueda de prensa, en la que al final rechazaron la acostumbrada sesión de preguntas y respuestas. O sea que no querían indiscreciones. Qué tal, ehhhh. Así es como se la gastan los políticos cuando están de por medio sus intereses. Ni modo, allá ellos y su conciencia, si es que la tienen.
Ricardo, en cambio, advirtió –palabras más palabras menos- que pese a este cochinero que se le armó, no abandonará la contienda electoral, cuyo cierre lo tiene anunciado para esta tarde en la Plaza de Armas de Torreón.
Ya puestas las cartas sobre la mesa, ahora todo dependerá del gobernador Miguel Angel Riquelme y aliados, para evitar que la cúpula morenista se salga con la suya, coronando con el triunfo en la jornada electoral del domingo su magistral jugada ajedrecista, respaldándose en el dicho de
que “tanto en la guerra como en el amor, todo se vale”. Bendita política mexicana.
Por hoy, fue todo. Hasta la próxima…Dios mediante.
Para quejas y sugerencias, aguilaquecae_51@hotmail.com y aguilaquecae51@gmail.com












































