Fue un 25 de diciembre, justamente cuando faltaban cuatro años para que iniciara el siglo XX, en el Club Atlético de Monterrey…
Una pelota ovoidal se elevó por encima de las piedras, balas –y quizá hasta una que otra flecha- que surcaban los cielos norteños en 1896 y fue atrapada por un veloz corredor quien no descansó hasta anotar con ella.
Y la anotación se repetiría…
Ése fue el primer 12 a 0 de la historia deportiva nacional; el primer todo en lo referente al futbol americano en toda la América de habla hispana.
Ocurrió en un partido entre dos colegios norteamericanos.
En un tiempo en el que lo más semejante a un estadio que existía era un corral, Monterrey aprendió el sustantivo cancha y atestiguó por primera vez en México, si no es que por primera vez en cualquier lugar fuera de la tierra donde fue inventado, el futbol americano.
Este deporte acababa de ser creado en los Estados Unidos. Fue apenas en 1869, de acuerdo al recuento histórico del Ing. Cayetano Garza, cuando Walter Camp, a quien se reconoce como el padre de dicho juego, estableció las reglas básicas del arte de brincar yardas tratando de no ser derribados.
Para ver este futbol con espuelas, aquellas anotaciones prehistóricas, la afición del siglo XIX seguramente no acudía con gorra, sino con sombrero. Y también es probable que antes del surgimiento de las porras la emoción haya sido expresada mediante disparos.
El periódico El Tiempo reseñó, en su edición de diciembre 27 de 1896 (respetamos la escritura original):
En el Club Atlético de Monterrey, jugaron el día 25, el primer partido de ese nuevo sport, los jugadores que llegaron de Texas y Missouri, presidiendo la fiesta, el Gral. Bernardo Reyes, Gobernador del Estado de Nuevo León. Quedaron triunfadores en el partido los jugadores de Missouri que ganaron por 12 puntos contra cero.
El partido se repetiría, días después, en la capital del país.
Para presenciar este encuentro, hemos tenido que atravesar en reversa la barrera de dos siglos. Un punto extra para asegurar el marcador: las primeras trasmisiones televisivas nacionales de futbol americano también iniciaron en Monterrey, a finales de la década de 1960. Las realizaron las televisoras locales, que seguían los juegos de los Cowboys de Dallas.
La historia de este deporte es un bestseller garantizado, pero aún pendiente de publicación.













































