No todos los problemas dentales son visibles. En algunos casos, un diente puede permanecer oculto dentro del hueso sin lograr erupcionar, a pesar de estar completamente formado. A esta condición se le conoce como diente retenido, y es un hallazgo frecuente en ortodoncia.
La causa principal suele ser la falta de espacio en los maxilares, aunque también pueden influir factores como la posición anormal del diente o alteraciones en su proceso de erupción. Los dientes más afectados son los terceros molares, seguidos de los caninos superiores, que destacan por su importancia en la estética y función.
En pacientes en crecimiento, los aparatos funcionales y ortopédicos permiten generar el espacio necesario para facilitar la erupción dental. En otros casos, puede requerirse un manejo combinado con procedimientos quirúrgicos para guiar el diente a su posición correcta.
Si sospechas que algún diente no ha erupcionado correctamente, es recomendable acudir a una valoración con tu ortodoncista de confianza.
“Porque una sonrisa no solo debe verse bien… debe funcionar correctamente”.















































