“QUETÓN”, cumpliste tu misión

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Siempre será complicado hablar o escribir de un amigo o compañero de generación laboral, que ha cumplido con dignidad su misión, a su paso por el mundo terrenal. Lo complejo de redactar una nota post-mortem, de una persona que en vida demostró a sus amigos su amistad, supo inculcar a sus hijos profundos valores y que estuvo a su lado en las buenas y en las peores, se debe en algunos casos, a que no se encuentran con facilidad las palabras adecuadas para describir su buen comportamiento.

Tal es el caso del periodista regional Enrique Proa Villarreal, mejor conocido por “El Quetón”, con una trayectoria de 60 años en el ambiente periodístico coahuilense, quien apenas el pasado viernes acudió al llamado del Señor. En los ya muy lejanos ayeres, mediados del 1968, tuve el privilegio de conocerlo.

Entré a trabajar, a mis 17 años de edad, en calidad de suplente al Departamento de Correción del desaparecido diario LA OPINION. Las dos únicas plantas laborales existentes en dicha área y en aquel tiempo, eran ocupadas por el jefe de la misma, Don René de la Torre Rodríguez y por su ayudante Hugo Ramírez Iracheta, ambos ya fallecidos. Los suplentes que diariamente, y a partir de las 8 de la noche, acudíamos para trabajar por algún faltista, éramos Enrique Proa, Jesús Reza, posteriormente campeón mundial de lucha libre y con la máscara del “Mano Negra”, Baldomero cuyo apellido no recuerdo y quien esto escribe.

Desde la primera noche en que me correspondió trabajar, “El Quetón” me demostró su amistad, invitándome junto con su señora esposa Adela en varias ocasiones a su casa, momentos que supo aprovechar para darme consejos, con relación al desempeño laboral. Al paso de los años, pues de todos los compañeros antes mencionados, sólo yo permanecí en LA OPINION, ellos salieron de dicha empresa y fueron a otros lugares en busca de mejores oportunidades laborales, Y aunque trabajara en otros medios, “El Quetón”, siempre permaneció conmigo en contacto vía telefónica, por lo que nuestra amistad perduró a lo largo de casi 6 décadas.

Ya por la tarde del viernes, me enteré con tristeza por las redes sociales del sensible fallecimiento de mi amigo Proa Villarreal.

Descanse en paz. Van mis más sentidas condolencias para su esposa Adela, hijos y demás familiares, haciendo votos porque el Señor les conceda una pronta y cristiana resignación.

Por hoy, fue todo…Hasta la próxima, Dios mediante.
Para quejas y sugerencias, aguilaquecae_51@hotmail.com y aguilaquecae51@gmail.com

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