Cuando era niño, como es común me preguntaba y cuestionaba por todo mi alrededor, cosas que hoy como adulto sé que son importantes pero que sin embargo aún sigo sin comprender del todo, especialmente a el como la sociedad las decide, porque su razonamiento es obvio, pero no siempre resulta así su ejecución. Ejemplo de lo anterior:
¿Por qué hay países o regiones en el mundo que viven con mucha prosperidad y con amplios conocimientos para resolver problemas?
¿Por qué cuando un conocido enferma de una condición crítica busca a capa y espada desplazarse hacia esa ciudad que concentra a los médicos y hospitales más preparados, considerando que pudiese tenerlos más cómoda y estratégicamente cerca de él?
¿Qué hace que una ciudad grande no necesariamente tenga los niveles de especialización que otras ciudades en distintos campos?
Una cosa es segura, no es solo el tamaño de la ciudad y si tiene que ver con la gente que ahí habita y a lo que se dedica. En el mundo existen muchas profesiones, vocaciones, trabajos y oficios. Todos de suma importancia no obstante para tener una sociedad productiva y prospera, algunas ocupaciones pueden ser de naturaleza más estratégica que otras, especialmente para conseguir ciertos estándares asociados a calidad de vida.
No cabe duda de que todos los trabajos son importantes, de no ser así, el mundo como lo conocemos sería muy distinto por la ausencia del producto de esas actividades. No obstante, cuando una sociedad flaquea de ciertos perfiles, difícilmente puede desarrollarse en plenitud hacia el ideal deseado. Eso, es lo que en ocasiones y en ciertas regiones del mundo sucede, con los conocimientos, que en su anglicismo conocemos como “Know-How” es decir: el saber cómo. Es por ello, que algunos lugares concentran talento humano y sectores industriales que producen derrama económica, por y para las personas y los trabajos que ejercen.
Recientemente se ha acuñado el termino sociedad del conocimiento hacia el comportamiento humano que prioriza la forma en que se administran los saberes, los datos y las competencias basadas en conocimientos. Esto por sobre los comportamientos propios de la revolución industrial, es decir lo referente a la producción basada en estándares de calidad de bienes y servicios. En su lugar se busca diseñar, desarrollar y administrar nuevas formas de producir bienestar, basado en alta experiencia científica y tecnológica. Para ello veamos la realidad, los productos se diseñan en California E.E.U.U. y se manufacturan en China, luego de donde el 90% del valor económico se queda en California. Los chinos pronto lo entendieron y comenzaron a diseñar en su propio país, resultando en su propia tecnología de vanguardia que compite con lo que ellos mismos producen para terceros. En pocas palabras se empoderaron con la producción y por lo visto también con el diseño.
Este fenómeno nos hace pensar del eslabón más básico de esa cadena, el factor humano, el científico. A quien también podemos llamar el investigador, su trabajo se basa en desarrollar conocimiento, pero también en aprovecharlo, basado en el trabajo de los tecnólogos e ingenieros, después de todo, somos personas con necesidades puntuales que la ciencia y tecnología pueden cubrir.
Las sociedades que mejor entienden esto, pronto habilitan mecanismos para ser productivos basados en conocimientos propios y no importados, es decir aquellos conocimientos comprados a otras economías, lo que se conoce en principio como dependencia tecnológica, condicionando de esta forma la soberanía de su propio país.
Vivimos en un mundo globalizado donde no podemos ni queremos producir todo aquello que necesitamos (bienes y servicios), ya que no es útil ni conveniente, pero si tenemos queremos prosperar estratégicamente necesitas ser selectivos a la hora de invertir nuestros recursos, como tiempo, dinero y esfuerzo.
Veamos a los Emiratos Árabes Unidos, el país donde se encuentra el emirato de Dubai, es un claro ejemplo de como una región con materias primas, como el petróleo, puede migrar a una región avanzada basada en la generación de conocimientos, para ello se estima han invertido cerca del 1% de su Producto Interno Bruto, durante los últimos años. Lo anterior, como parte de su estrategia para diversificar su economía y reducir su dependencia del petróleo.
En este sentido, podemos ver como el conocimiento científico es una herramienta dignificadora, que empodera al ser humano y que en junto con la educación basada en el uso ético de la ciencia, se convierten en el más eficiente camino para construir un mundo mejor. La verdadera pregunta entonces es como nos hacemos de una sociedad del conocimiento en nuestro propio entorno, para de esta forma, ser parte de las regiones del mundo que integran altos niveles de bienestar y donde las personas podrían tener un acceso eficiente y responsable a sus necesidades para su propia vida.
Y eso, estimado lector es algo, que hoy como adultos nos deberíamos se seguir cuestionando (y trabajando por ello) en aras de encontrar un mejor mundo para los niños y sus preguntas, de hoy en día.
X: @LUISMARIO_RM













































