(AGENCIAS) Ciudad de México, 18 de abril de 2026.- Tras sufrir un derrame cerebral, mientras cumple prisión domiciliaria por las acusaciones en su contra por el caso Ayotzinapa, el exprocurador general de la República, Jesús Murillo Karam, fue trasladado de urgencia a un hospital privado en el sur de la Ciudad de México.
Según información confirmada por fuentes cercanas al ex funcionario, de 78 años de edad, fue internado hace varios días en el Hospital Ángeles Pedregal, reportando su estado de salud como delicado o grave, sin que hasta el momento haya datos concretos sobre su situación.
«De acuerdo con la información obtenida, aparentemente el motivo original de su internamiento fue una hemorragia gastronintestinal, pero en el hospital habría registrado la afección cerebro vascular», reportó el diario Reforma.
El exfuncionario, originario de Mineral del Monte, Hidalgo, ha enfrentado problemas de salud en los últimos años, incluyendo un historial de hipertensión y complicaciones previas que motivaron su traslado a prisión domiciliaria en abril de 2024.
Murillo Karam fue detenido en agosto de 2022 por su presunta responsabilidad en los delitos de desaparición forzada, tortura y obstrucción a la justicia, relacionados con la investigación del caso Ayotzinapa, cuando encabezaba la entonces Procuraduría General de la República (PGR).
Es conocido por haber presentado la llamada “verdad histórica” sobre los hechos ocurridos e1 26 de septiembre de 2014 en Iguala, Guerrero, donde un grupo de 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural «Raúl Isidro Burgos» desapareció.
El entonces titular de la PGR dijo el 7 de noviembre de 2014 en una conferencia de prensa que los estudiantes habían sido secuestrados en Iguala, Guerrero, e incinerados en el basurero de Cocula: “esa es la verdad histórica”, aseguró.
Además, soltó la frase con la que pasó a la historia en uno de los momentos más sensibles de la última década en el país: ante la insistencia de los periodistas en aquella larga conferencia expresó: “Ya me cansé”, y dio por terminado el encuentro.













































