Si el buen Hermann hubiera escrito Siddhartha en el siglo XXI, seguramente le habría puesto Iluminación para dummies.
En sus manos la ardua, severa, interminable y misteriosa vía espiritual del Oriente se convirtió en literatura, entendiendo por literatura lo mejor que esta puede ser: encanto, belleza, mito, sueño y hermandad.
Escuchad todos ustedes que deseáis un cambio; todos ustedes que veis en la Navidad y el inicio de año una oportunidad para renovarse y mejorar:
Siddhartha será vuestro mejor regalo.
Alabado sea Hesse.
En la década de los sesenta del siglo XX, la obra de Hesse iluminó el camino de los jóvenes del movimiento de la contracultura. Hay quienes afirman que fue la novela Siddhartha la que acercó el misticismo oriental a la generación del peace and love. Hesse se convirtió en autor de culto, motivo de canciones, películas, teatro y sus personajes, incluso, dieron nombre a muchos niños.
Hesse es uno de los autores más traducidos, leídos, estudiados y vendidos del mundo. Según estadísticas del año 2008, se venden más de 100 millones de ejemplares de sus obras al año.
Hermann Hesse fue un novelista alemán (1877- 1962) que a los catorce años abandonó a su familia y tuvo que trabajar en distintos oficios hasta que consiguió publicar con éxito la novela Peter Camenzind (1904), donde aborda la rebeldía de los hijos contra los padres, tema que después retomaría en Bajo la rueda (1906). Después escribió Gertrudis (1910), donde narra la historia de un matrimonio desgraciado, en similitud con el suyo.
Su obra volverá a ser un bestseller siempre que sea puesta al alcance y conocimiento de las nuevas generaciones de lectores.













































