Desvío

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Mi poesía parece muerta, la mente grita, pero de pronto el espacio se reduce a simples palabras.

No observo o creo la magia de alguna letra, para que entre mis dedos se transforme en un sentimiento que envuelva a más de un par de almas añejas.

Sin saber cómo o qué decirle a un papel, pues me veo perdida en el color verde de la fortuna que al final me lleva a la meta fijada por la humanidad durante años, más no a lo que tanto he deseado.

Soy un elemento más de la tierra, un fragmento dentro de una sociedad de civiles insensibles ante el roce de la paz. Uno de tantos, uno entre ellos, uno más soy yo.

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