No existe vacuna alguna para evitar los conflictos en la vida. Las desavenencias son intrínsecas al ser humano, tal como reza el refrán: cada cabeza es un mundo, con sus propios pensamientos, ideas, intereses y necesidades; más temprano que tarde, antes que uno se entere ya existe una desavenencia con otra persona o grupos, por cuestiones materiales, por mala interpretación en la comunicación, por intereses o necesidades contrapuestas o por temas relacionadas con principios y valores humanos.
De no enfrentar con asertividad y de manera colaborativa la desavenencia, el problema va escalando y se vuelve insostenible, ya sea en el trabajo, en la familia, en la colonia o en la comunidad, muchos de esos conflictos llegar a los tribunales para solucionar lo que ya se convirtió en pleito.
Hay una figura constitucional que la mayoría de la gente desconoce, otro método opcional al proceso judicial, los Mecanismos Alternos de Solución de Controversias (MASC), son herramientas jurídicas de forma voluntaria, imparcial y confidencial, que mediante el diálogo y apoyados por un mediador (a) o conciliador (a), este tercer neutral los apoya privilegiando el diálogo, mediante una comunicación de respeto y cordialidad para llegar a acuerdos, de ser así, el acuerdo resuelve el conflicto, el documento tiene validez jurídica y se registra como cosa juzgada, lo cual tiene consecuencias legales si no se llegara a cumplir lo acordado.
En la Reforma Constitucional del 2008, en el tercer párrafo del artículo 17 señala: Las leyes preverán mecanismos alternativos de solución de controversias. En la materia penal regularán su aplicación, asegurarán la reparación del daño y establecerán los casos en lo que se requerirán supervisión judicial.
Gracias a esta reforma constitucional, ahora toda persona o grupos en desavenencia en materia penal, mercantil, civil, familiar y laboral, tiene esta figura extra judicial, apartados de los juzgados, donde las partes en conflicto puedan llegar voluntariamente a los Centros de Mediación de Solución de Controversias a arreglar sus diferencias, según sus intereses y necesidades para intentar llegar a un acuerdo, frente a un tercero neutral, certificado (a) por el Poder Judicial de los Estados, que los ayudará en el proceso de comunicación.
Esta figura de los MASC es voluntaria, flexible, sencilla, imparcial, confidencial, equitativa y gratuita y está sustentada por la Ley General de Mecanismo Alternos de Solución de Controversias, constituida para contribuir a la Cultura de Paz.














































