Aquí algunas Calaveritas literarias de algunos miembros y colaboradores de Extra de La Laguna.
Con todo el respeto que se merecen…
IRMA BOLÍVAR AYALA
La Huesuda llegó a Extra con libreta y grabadora, preguntando por Irma Bolívar, la periodista y directora.
«Me dijeron que esta dama tiene mucho qué contar, dirige Extra de La Laguna y no deja de informar».
Buscó entre tantas noticias, pero Irma no aparecía, pues escribiendo Punto y Seguido su columna preparaba ese día.
La Calaca, impaciente, se acercó con gran temor: «¡Vengo por ti, querida Irma, ya te toca ir al panteón!».
Irma, sin perder el estilo, le respondió con decisión: «Antes dame una entrevista, ¡y contesta mi interrogación!».
La Muerte quedó sorprendida cuando Irma empezó a indagar: «¿Qué opina usted, señora Calaca, de lo que pasa en la ciudad?».
Y como buena periodista, al alcalde fue a buscar, pues tenía una entrevista pendiente que no podía postergar.
La Huesuda, ya cansada, su guadaña abandonó: «¡Con Irma no puedo, señores, mejor me voy!», exclamó.
Y desde entonces en el cielo hay una nueva publicación: Punto y Seguido se escribe ¡hasta en la otra dimensión!.
Porque ni la misma muerte pudo a Irma hacer callar, ¡siempre habrá una noticia y una entrevista que realizar!.
Y la Calaca, impaciente,
ya no sabe qué pensar:
«¡Si René de la Torre sigue esperando,
yo también me voy a formar!».
BLANCA BOLÍVAR AYALA
La Catrina llegó a Extra
con su guadaña reluciente,
preguntando por Blanca Bolívar,
la contadora más eficiente.
«Vengo a llevarme a Blanquita,
ya la tengo en mi relación,
pues necesito quien me cuadre
las cuentas de mi panteón».
Blanca, al verla tan seria,
ni siquiera se inmutó:
«Primero trae tus facturas,
que ninguna me cuadró».
La Flaca sacó sus cuentas,
pero todo estaba fatal,
tenía deudas con los difuntos
y un balance muy irregular.
La Muerte, muy avergonzada,
su guadaña abandonó:
«¡Mejor me llevo a otro,
porque Blanca me reprobó!».
Y desde entonces en Extra
se escucha una carcajada,
pues la Catrina sigue debiendo,
¡y Blanquita no le perdona ni una factura atrasada!.
CUAHUTEMOC TORRES
La Calaca llegó a Extra
buscando a Cuauhtémoc Torres,
pues leía sus comentarios
y quería saber sus informes.
«Escribes mucho de política
y de personajes del poder,
en tu columna Política Virtual,
hasta a los muertos haces leer».
Cuauhtémoc, muy tranquilo,
a la Flaca cuestionó:
«¿Vienes por una entrevista
o qué partido te mandó?».
La Huesuda, desconcertada,
ni siquiera contestó,
pues entre tanta grilla y debate
hasta su guadaña olvidó.
Y se fue muy enojada,
sin poderlo convencer:
con este analista político,
ni la Muerte puede ejercer.
JESÚS M. MORENO MEJÍA
La Calaca llegó a La Laguna
con un libro bajo el brazo,
buscando a Chuy Moreno,
periodista de gran trazo.
Con más de cincuenta años
de historias por contar,
y en Cogito Ergo Sum,
hasta a la Muerte hace pensar.
Chuy, tranquilo y sonriente,
a la Flaca cuestionó:
¿Vienes buscando historia
o una entrevista para tu sección?.
La Huesuda, confundida,
no sabía qué responder,
pues entre letras e historia
terminó queriendo aprender.
Y al final se fue diciendo,
sin poderlo convencer:
«¡A Chuy Moreno no me lo llevo,
que todavía tiene mucho por escribir y quehacer!».
SANDRA HERNÁNDEZ
La Catrina llegó a Extra
con mucha prisa y decisión,
preguntando por Sandrita,
que hace alguna edición.
«Vengo por ti, querida Sandra,
ya te toca descansar,
pero antes de que te lleve,
¡estas páginas hay que cerrar!».
Sandra, sin perder la calma,
le respondió con atención:
«Si quieres llevarme, flaca,
¡primero acaba la edición!».
La Muerte quedó sorprendida,
no sabía qué hacer,
pues entre notas y titulares
ella quería solo aprender.
Y cuentan que allá en el cielo
Sandra sigue en la edición,
corrigiendo hasta a los ángeles
y poniendo orden en cada publicación.
ESTRELLITA DE LA TORRE LOMELÍ
A Torreón llegó la flaca,
preguntando en la redacción:
—¿Dónde encuentro a Estrellita?,
¡me urge una publicación!.
Dicen que escribe noticias,
que corrige hasta al director,
que transforma los boletines
con ingenio y buen humor.
En Extra de La Laguna la vieron,
escribiendo sin descansar,
entre noticias y columnas,
ni la muerte la puede parar.
La calaca, intrigada,
se sentó frente al escritorio:
—¡Vengo a llevarte conmigo,
ya prepara tu velorio!.
Estrellita, muy tranquila,
sin dejar de redactar,
le contestó a la huesuda:
—¡primero tienes que esperar!.
—Tengo notas pendientes,
efemérides que contar,
de mi Santos querido,
y entrevistas por publicar.
En «Estrellas en el Cielo»,
mis ideas suelen brillar,
con palabras y opiniones
que invitan a reflexionar.
La muerte soltó una risa:
—¡qué mujer tan ocupada!,
ni en el último suspiro,
deja la pluma guardada.
—¡Ya basta! —gritó la flaca—,
¡me tienes desesperada!,
te he buscado insistentemente,
y sigues muy atareada.
—Si me llevas al panteón,
te advierto, querida muerte,
que escribiré sobre tus huesos
y hasta cambiaré tu suerte.
Haré una nota de portada,
una columna de ocasión,
y un reportaje exclusivo:
«La Calaca perdió el control».
La Huesuda, ya espantada,
se marchó sin decir adiós,
prefirió seguir enterrada,
antes que aparecer en su sección!…
(Ni yo misma me salvé)… 🤣
Y arreeeeee con la que barre… Nos leemos pronto!!!..















































