Defendamos a nuestro México

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“No hables nunca bien de ti, no te creerán.

Tampoco hables mal de ti, te creerán enseguida”.

Séneca

Pareciera que hablar mal de otros se ha convertido en deporte favorito de las mayorías hoy día. Antaño, en cortito o en reuniones de amigos o familiares solía hablarse de los ausentes, se comentaba la manera de actuar, pensar o pertenencia, como una forma de rellanar huecos en la conversación.

Ahora, con las famosas redes sociales, la crítica ha pasado a ser una sarta de mentiras, difamaciones, insultos que corren como reguero de pólvora generando rechazo, sin saber el daño que causa a las personas, instituciones, gobiernos o países que sufren el desprestigio social, político y económico basándose en la propaganda nazi …una mentira repetida miles de veces se convierten en una realidad.

La realidad es que la sociedad mexicana está dividida, los que quieren al presidente Andrés Manuel López Obrador y quienes lo odian. Eso se pone de manifiesto todos los días a través de videos, mensajes y memes que corren en las diversas redes reenviadas miles de veces.

Es cierto, mucho ha tenido que ver el propio Mandatario Federal por echar culpas de sus errores a los adversarios, sigue con tono de encono, en lugar de unificar al país como hombre de Estado “…pensar en las próximas generaciones, en lugar de pensar en las próximas elecciones”, así definió al estadista, William Churchill.

No todo es oscuro en el gobierno de López Obrador, hay claroscuros, pero el odio que genera ha impedido ver a la gente sus aciertos, solo perciben sus errores y lo magnifican como si no hubiera algo que rescatar.

Las redes sociales viajan no solo por México, sino por todo el mundo, alejando a los inversores generadores de fuentes de empleo y la mala imagen ahí queda. El problema es que todos vamos en el mismo barco, lo que se sienten “fifís” y los llamados “chairos”, si se hunde, sin salvavidas, nos ahogamos todos.

La pasión desbordada, nubla la razón. Debemos tomar conciencia, reflexionar sin color partidista, ni posición social, con el sano juicio que México lo conforma cada uno de sus habitantes, la gente es lo más importante de una sociedad. Hay que defender el terruño, la tierra que nos vio nacer y donde viven nuestros hijos y futuras generaciones. Si le va bien al país, nos va bien a todos.

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