Por: Leonardo Fausto Torres Ramirez (Historiador de las Religiones / Holística del Conocimiento)
Mucho hablamos del día de muertos en México, de su supuesta herencia prehispánica que, realmente tiene un origen hispano; sin embargo, nunca se habla de tradiciones relacionadas a la muerte desde un origen africano, siempre ha quedado relegada la raíz africana.
Según la tradición oral, los difuntos en las religiones africanas y afrocaribeñas, pueden tener dos destinos: el primero, cuando la persona muere descansa eternamente o trasciende a un plano no material. El segundo destino, cuando un difunto dejó muchos pendientes en vida o no saldó sus deudas, este queda en el plano de los vivos, pero sin un cuerpo material.
En la tradición yoruba de África y en Cuba por ejemplo, a estos muertos que no trascendieron, se les llama egguns/egunnes, y se convierten en guías espirituales o una especie de ángeles de la guarda, mismos que acompañan a los vivos, para que lleven una vida correcta, evitando cometer errores.
En este sentido, los muertos no trascendidos ocupan un papel importe en el plano espiritual y en el sistema de creencias de las personas, ya que están presentes todo el tiempo y no solo el 1 y 2 de noviembre.
Esta creencia de origen africano, tal vez nos parece lejana en México, sin embargo, no debemos olvidar que la raíz africana está presente en nuestro país desde que los españoles trajeron a este continente a muchos africanos, esclavos que trabajaron y se relacionaron con la población indígena y española. Los africanos forman parte de la conformación de nuestra cultura presente, hoy en día incluso, las religiones afrocaribeñas están más presentes que nunca en nuestro país.













































