Es la ceniza del cigarro cayendo sobre el piso y el humo mis suspiros, la vida acabando en papel.
Es la nicotina entrando a los pulmones deformando su estructura original, calorimetría a blanco y negro en donde la oscuridad sobre sale por encima de todo.
Es una alberca de cloro que te cierra la garganta y asfixia, deja sin saliendo y algo por encima de ti te sumerge con fuerza hacia el fondo, entre la inútil pelea te desmayas al mismo tiempo que aspiras el agua y te inundas.
Es el revuelo del estómago, las náuseas matutinas y los cuervos volando al rededor buscando ésa podredumbre de un cuerpo en movimiento automático, que aún no se clasifica fallecido. Es la acumulación de vientos, los movimientos furiosos y precipitaciones intensas. Justo en el ojo del huracán, día con día… en la espera de no ser tocada nunca más.












































