Esperé tanto por ti,
por el sabor de tus labios
y el abrigo de tus brazos,
por lo que emanan tus caricias
pues las siento más allá de la piel.
El recorrido del romance
parece infinito,
y lo disfruto tanto como
un trago de tequila
luego de una larga semana.
Esperé tanto por ti,
por ésa sonrisa que me vuelve loca
y arranca mis escrúpulos
para colmarme de deseo.
Ojalá interpretaras con certeza
la profundidad de mis letras,
y que no hay tiempo ni besos
suficientes,
no hay nada que alcance
a describir el frenesí
de sentimientos dentro de mí.
Esperé tanto…
y casi me convenzo
de que no existías.
Hoy al tenerte frente a mí,
se despeja mi interior
para abrir paso a cosas inimaginables,
y por primera vez: ya no tengo miedo.













































