En ciencia debe leerse lo más nuevo; en literatura lo más viejo; pero el idioma evoluciona día con día. (Parfraseando a Lytton Edward Bulwer).
Hay quienes defienden nuestro florido idioma español conforme al uso castellano, a lo clásico e lo inalterable; pero también hay quienes opinan que debemos aceptar nuevos vocablos, conforme a la modernidad de nuestros tiempos, no sólo con voces nacionalistas y regionalismos que se han vuelto costumbre, sino con neologismos, calificados antes como anglicismos.
El neologismo aplica a una palabra nueva que surge para expresar un concepto que aún no existe en el Diccionario de la Real Academia Española (RAE), por ejemplo: milloneta, pero también están las innumerables palabras de algún idioma extranjero incorporadas y aceptadas en nuestro lenguaje, por corresponder a realidades actuales o emergentes, tales como: fútbol, selfie, chat, blog, aerobic, email, woke, etc.
De hecho, se trata de extranjerismos, que son una expresión nueva que trasladamos de un idioma a otro, sea para llenar un vacío semántico o como alternativa a otras expresiones ya existentes. Puede mantener su grafía y pronunciación original, en cuyo caso en la gramática tradicional se le da el nombre de barbarismo, o bien puede adaptarse a nuestra lengua con nuestra propia pronunciación y por ser de uso común en la actualidad.
Otras incorporaciones al idioma español son los mexicanismos o los indigenismos, si bien son palabras nuestras que existen desde hace tiempo, que son ignoradas en otros países latinoamericanos, dando lugar a una identificación denominada “Español a la Mexicana”, sobre todo porque también incluyen vocablos de diferentes regiones del país.
Mexicanismos hay muchos y por ello existen diccionarios especiales sobre el tema, extensos unos y otros muy breves, donde encontraremos innumerables términos que jamás hubiéramos escuchado, por ejemplo, acá
en el norte del país: acangallarse, que significa: Desfallecer de cansancio, por frío o entumecimiento, como el que produce estar sumergido en el agua; es muy común en el habla campesina de Tabasco, diciéndose principalmente del ganado hundido por largas horas en aguas frías.
Existen otras palabras, pero no vamos a extendernos en tantas que existen, porque son muchísimas, las que tal vez hemos escuchado sin saber su significado, como: furriña: coraje, enojo, raro; furris, malo, mal hecho, despreciable.
Pero en la actualidad ya no se utilizan tantas y tan bellas locuciones, porque nos dominan los extranjerismos, neologismos y anglicismos, o como cada quien desee clasificarlas, pues vivimos en un mundo en que nos domina la tecnología y en nuestro idioma no existe un equivalente para identificar lo que nos ofrecen.
Comencemos por identificar los neologismos más frecuentes. ¿Qué es la Web? Pues es la red informática más utilizada a nivel mundial, que también se le conoce como World Wide Web (WWW o W3), y de esta se establece un sistema interconectado de páginas de la internet (la red de redes), que dan lugar, por ejemplo, a las redes sociales y la creación de blogs (páginas de artículos, noticias, opiniones u otro tipo de contenido, que lo mismo se manejan a nivel personal o profesional).
Utilizamos el extranjerismo chat y chatear (que en el idioma inglés significa, en el primer caso: charlar, conversar, platicar; mientras que en el segundo es un acomodo al anglicismo chatter, que indica charlar, cotorrear y email, o sea, correo electrónico.
Woke, es un término que a generado una batalla cultural y política en el vecino país del norte, cuyo significado literal es: despertar o desperté, pero con un historial que se antoja confuso, por primero ser utilizado en un sentido y actualmente en otro, pero para no entrar en detalles, dada su complejidad, daremos sólo un ejemplo e su utilización, primero en inglés y luego su traducción literal: “Stay woke: vote”, que significa: “Mantente despierto: vota”, como nuestras colaboraciones pretenden ser didácticas, hoy dejamos de tarea profundizar sobre el tema de la expresión woke.
Finalmente mencionaremos otros dos neologismos muy comunes en nuestros días: selfie (lo pronunciamos selfi), que indica tomar una foto con nuestro celular a varias personas, incluyedo nuestro rostro; y aerobic, técnica gimnástica acompañada de música y basada en el control del ritmo respiratorio. Y la palabra más popular en la actualidad: Futbol, o fútbol, como lo reconoce la RAE.
¡Hasta la próxima!












































