¡Los «casi algo» que al final desaparecen!…

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Muchos hemos vivido la maravillosa experiencia de sentir el amor, ese sentimiento intenso que se profesa hacia otra persona, ese cúmulo de emociones que te llena el alma, el revoloteo de mariposas en el estómago, esa magia que te provoca, el cosquilleo en el cuerpo, la aceleración de los latidos… En fin, todo mundo sabe que vivir una experiencia amorosa te transforma la vida.

Pero qué pasa, cuando alguien te hace sentir especial, hermosa, amada, necesitada y única… Estoy hablando de esas personas que día a día te envuelven con palabras, promesas, y vas creando un vínculo no sólo de afecto, sino de compromiso y amor, esos mensajes diarios, las palabras melosas, los detalles, las citas románticas, las caricias que estremecen, los besos que enloquecen; todo se va transformando y vas creyendo que todo va viento en popa y te visualizas con esa persona y piensas que ya existe algo que continúa sin alguna etiqueta, pero crees que tendrá nombre algún día, pero de pronto ¡pum!, de un día para otro todo va desapareciendo, las llamadas son menos, los mensajes cesan, los pretextos son más frecuentes o simplemente sin motivo alguno se desaparecen como por arte de magia.

Esa persona que nos hizo sentir tanto, finalmente no terminó en absolutamente nada, simplemente se queda en falsas palabras, en tristeza, en preguntas sin respuesta, en dudas, desconfianza y emociones navegando.

La verdad es que en este mundo, existen miles de formas de destruir la autoestima, la confianza y la seguridad que una persona puede tener, sólo por alguien que no tiene las agallas de hablar con sinceridad, sólo por no aclarar que es lo que buscan en realidad. Lamentablemente algunos de esos amores dejan huellas imborrables en muchos de nosotros, porque esos “casi algo” significaron mucho, obvio sólo para uno de los dos.

Y este tipo de situaciones te va creando conflictos internos, puesto que no sabes el motivo del alejamiento o desaparición de quien pensaste te correspondía de la misma forma, que aunque no llevaba nombre, ya iba formando emociones y sentimientos, que al final de cuentas de nada importaron para quien se fue.

Hoy en día, veo que las relaciones se han vuelto tan efímeras, los compromisos ya no existen, el miedo a ser sólo para una y dejar el resto del “ganado” atrás, el salir de la zona de confort, el dejar la soltería; a muchos les crea un gran conflicto.

Esos “Casi algo” suelen ser etapas, que al menos un vez en la vida la mayoría de nosotros hemos pasado, personas que no eran tu complemento, que aún no estaban decididas, amores que sólo fueron parte del viaje y no el destino, pero que duelen tanto o más que al terminar una relación normal. Porque llegaste a sentir que era real, porque las emociones fueron fuertes y obvio porque estás en la creencia que todo terminará en una relación amorosa y nunca llegas a imaginar que de buenas a primeras esa persona desaparecerá, cual Houdini con sus trucos de magia.

Los “Casi algo” duelen, claro que sí!, porque idealizaste a una persona, porque imaginaste algo con esa persona, por las emociones que llegaste a crear, que finalmente se quedaron en el mar de la esperanza y peor cuando de repente todo cambia sin previo aviso, o cuando te das cuenta que no

eras a la única que cuenteaban o cuando se desaparecen por completo del mapa; el mundo de dudas te dan vueltas en la cabeza, no entiendes la situación, no sabes si preguntar, si dejar ir, la inseguridad comienza a surgir y vas dudando de tu capacidad como persona, si eres o no lo suficiente, si estás o no estás guapa, te preguntas que hay de malo en ti, total que tu mundo cambia y la autoestima se desgarra.

Por eso amigos, es tan importante hablar siempre con la verdad, si se desea o no, una relación, si solo es un simple coqueteo, un par de noches locas, una amistad sin más; sean sinceros con lo que dicen, con lo que sienten y traten de no dañar a los demás, sólo por simple ego o placer; que muchas personas entran en conflicto interno por no saber entender o por llegar a sentir más de lo que debió ser.

Recuerden que todo acto deja consecuencias, así que si no sabemos qué hacer con nuestros sentimientos, no vayamos por el mundo dañando los sentimientos de los demás.

Los invito a leerme en el Diario Digital Extra de La Laguna y en mi página de Facebook: Estrellas en el Cielo (Escritor).

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