Estados Unidos, es el país más visitado por los extranjeros en el mundo, que requieren de la VISA que otorga su gobierno para internarse en él; la que da o quita a discreción, por no decir, arbitrariamente, sobre todo a personajes que no les rinden pleitesía en el extranjero; como lo acaban de hacer con Andrés Manuel López Beltrán, que el único pecado es ser hijo de Andrés Manuel López Obrador, alto dirigente nacional de Movimiento Regeneración Nacional MORENA y aspirante a un puesto público de elección popular por la Cuarta Transformación.
En cambio EEUU, les tiene la puerta abierta de par en par a sus incondicionales de derecha como Milei de Argentina, de la Espriella de Colombia, Novoa de Ecuador, Kast de Chile, Fujimori de Perú, Bukele de El Salvador, y otros presidentes de derecha, de Centro y América del Sur, y a quien hizo acreedora al premio Nobel de la Paz, Machado de Venezuela.
También Estados Unidos, les tiene las puertas abiertas a las altas personalidades de derecha de México, como al mentado Alito, a Salinas Pliego, a los del PRIAN y a todos los personajes que no solamente quieren a ese país sino que quieren ese país invada a México, con fuerzas armadas con el pretexto de combatir a los carteles mexicanos y a la delincuencia organizada del país.
Todos esos y otros personajes más entran a EEUU, y andan en él “como Juan por su casa”.
Con esa actitud discriminatoria Norteamérica evidencia que no solamente no respeta ni los tratados ni el derecho internacional privado, que protegen a los individuos de todo el mundo de que tienen derecho a viajar por él; sino que exhibe su falta de moral y de humanismo.
Pero lo que es peor todavía es que viola normas del derecho internacional público y los principios de autodeterminación de los pueblos y no intervención; porque el negar VISAS a personajes que no son de derecha es una forma de injerencia en sus países; exponiéndolos también a un linchamiento político.
Los mexicanos debemos estar conscientes de que no porque EEUU, retira la VISA a un personaje público es porque sea un delincuente, sino que es por motivos políticos; y lo hacen para sentar precedentes y presionar al máximo a otros para que se plieguen a sus designios.













































