De un tiempo a la fecha, con pena y preocupación dia a dia nos enteramos de la desaparición de jovencitas cuyos padres suben a redes sociales o recurren a medios de comunicación buscando ayuda, llenos de pena y desesperación, pero con la esperanza siempre de encontrarlas y saber que están bien.
Por otro lado la sociedad se encuentra conmocionada debido a que las mismas redes informan del alarmante situación de violencia y del secuestro recurrente de chicas, casi niñas algunas por parte de redes de “trata de mujeres” con fines perversos como la explotación sexual.
Muchas de estas mujeres aparecen posteriormente muertas y la indignación entre la sociedad crece dado que generalmente las familias denuncian muchas deficiencias en la investigación de los crímenes.
Las estadísticas dadas a conocer por parte de fuentes gubernamentales señalan que en México tan solo de enero a la fecha han desaparecido un promedio de siete mujeres diarias, dando lugar a que nuevamente se inicien campañas de concientización entre la población para combatir este doloroso y penoso (por decir lo menos) fenómeno.
En nuestro país como en todo el mundo deben adoptarse políticas de prevención que involucre a todas las autoridades para poner fin a las desapariciones en general y garantizar que las víctimas y sus familias tengan acceso a la verdad y a la justicia.
Mientras tanto, es importante escuchar los consejos que se dan al respecto, como evitar publicar tu información personal en redes sociales, sobre todo tu ritina diaria y cuando vas a alguna parte avisa cuando sales y a qué hora piensas llegar, dónde vas a estar. Rechaza citarte con desconocidos en lugares poco concurridos
Siempre debes intentar huir y busca ayuda, pero si no puedes hacerlo: pelea, grita, pide ayuda.
Si es posible evita salir sola a cualquier hora del dia, pero sobre todo al anochecer.
Me atrevo a recomendar que cargues algo con qué defenderte, una navaja, un cuchillo, gas pimienta y si no traer nada de eso: muerde, grita, patea. Piensa que si te llevan es poco probable que regreses y probablemente desearás haber muerto en el intento a que te estén matando lentamente.
Por favor, no te pongas en riesgo y evita una pena a tus padres, a tus hijos, a tu familia en general.














































