El despliegue contempla 836 agentes de la SSPC y mil elementos de la Marina, con prioridad en Mazatlán, Culiacán y las principales carreteras del estado.
Ciudad de México a 27 de octubre de 2026.- El Gobierno de México reforzó la estrategia de seguridad en Sinaloa con el despliegue de más de mil 800 elementos federales, como parte de las acciones para fortalecer la vigilancia, prevenir delitos y atender la violencia que enfrenta la entidad.
El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, informó sobre la incorporación de 836 elementos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) y mil efectivos de la Secretaría de Marina (Semar), quienes se sumarán a las labores operativas en distintos puntos del estado.
El operativo concentra esfuerzos principalmente en Mazatlán, sin descuidar Culiacán y los principales tramos carreteros, con el propósito de ampliar la presencia de las autoridades y mejorar la capacidad de respuesta ante hechos delictivos.
Intensifican patrullajes y vigilancia
Como parte del reforzamiento, las fuerzas federales incrementarán los patrullajes, la vigilancia territorial y las acciones de prevención del delito en zonas consideradas prioritarias. También se contempla una mayor presencia en carreteras y puntos estratégicos de movilidad para fortalecer la seguridad de quienes transitan por la región.
La estrategia se desarrolla mediante la coordinación de la SSPC, la Secretaría de Marina y la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa), instituciones que mantienen operaciones conjuntas para combatir los delitos de alto impacto y proteger a la población.
Asimismo, las corporaciones participantes evaluarán los avances del operativo y determinarán posibles ajustes de acuerdo con las necesidades detectadas en el territorio.
Buscan reducir la violencia en la entidad
El despliegue se suma a las acciones federales que ya se realizan en Sinaloa para combatir a los grupos delictivos y contener la violencia que afecta a distintas comunidades.
Las autoridades buscan fortalecer las labores de vigilancia, inteligencia e investigación, además de mantener la coordinación con el Gobierno estatal para atender los principales problemas de seguridad.
El desafío será que el incremento de elementos y las acciones operativas se traduzcan en una reducción sostenida de los delitos y en mejores condiciones de tranquilidad para las familias sinaloenses, tanto en las zonas urbanas como en las carreteras del estado.











































