Torreón, Coahuila a 16 de agosto de 2022.-En diálogo consigo mismo, y al cuestionarse, -¿Qué rumbo quiero darle a mi vida? –¿Qué es lo que me da mayor alegría?, encontró su vocación, ser sacerdote misionero xaveriano
El diácono Ignacio Torres Favela, recibirá su ordenación sacerdotal el próximo sábado 20 de agosto, consagrado por el obispo, monseñor Luis Martín Barraza Beltrán, a las 12:00 horas en la Parroquia de Nuestra Señora de Fátima.
El padre Nacho Torres, nació en Torreón hace 33 años, recuerda que cerca de su casa, estaba el Centro Juvenil Xaveriano, desde donde observaba el servicio cotidiano de los sacerdotes, a quienes admiraba por su labor. Se acercó a ellos para convivir con ellos y con otros jóvenes, acción que disfrutaba mucho.
A la edad de los 22 años, luego de haber terminado la carrera de Ingeniería Industrial en el Tecnológico Regional de La Laguna, trabajando ya en Peñoles, en sus reflexiones diarias, vino una serie de preguntas: – ¿Hacia dónde quiero dirigir mi vida? – ¿Cuál es mi misión en la vida?, entre otras más, fue entonces que tomó la decisión de comunicarle a sus padres que quería prepararse en la orden de los Xaverianos.
La vocación del padre Nacho Torres, no fue aceptada de inmediato por sus padres, pero él estaba decidido, desde hace 11 años dejó: casa, familia, trabajo y amigos por ir en busca de sus sueños, recibir su preparación sacerdotal en la ciudad de Guadalajara y después en Salamanca.
“Cuando encuentras tu misión, le das el sí a Quien te hizo el llamado, seguir a Cristo a través de las obras, compartir tu vida con otros, compartir el Evangelio a través de tu testimonio, de tu vida. Los misioneros, caminamos con la gente, con el pueblo, sus luchas, sus penas, sus alegrías, las hacemos nuestras”, indicó.
Los 11 años de preparación xaveriana, su vocación se reafirmó día a día. Dijo sentirse emocionado y saber que pronto estará en el país asiático de Bangladesh, aunque primero estará un año en Estados Unidos para aprender el inglés, para luego viajar a donde ya lo espera una comunidad de 4 sacerdotes mexicanos.
Reconoció que su vida en Bangladesh no será fácil, conocer una nueva tierra, aprender otro idioma, otra cultura, “será una experiencia de encuentros en una tierra ajena, de personas, de mentalidades, de corazones, de creencias. Compartir y aprender, esa es mi misión”.
Anunciar la Nueva Buena de Jesucristo, no solo se hace a través de la Palabra, también se anuncia con el servicio, con el amor, con el trabajo hacia los más necesitados, penetrar en un mundo nuevo para dar a conocer a Cristo a través de las acciones, ese es la misión de los xaverianos, partir a tierras lejanas, donde el cristianismo es minoría.
El Padre Nacho sabe que vendrán retos y peligros, “en un país donde la vida es dura y cruel, pero es más grande Dios, sembrar la semilla de la esperanza y la fe, eso es lo que llevo en mi corazón para compartir. La oración es mi alimento, mi fortaleza, mi vida consagrada a Cristo a través de las misiones”.
Su experiencia con Dios, oración diaria, amor y obras hacia los más necesitados, pasión en lo hace, celebración de la Eucaristía, es el alimento que le nutre a diario, que le da valor y fuerza al Padre Nacho para cumplir con su misión.
Por su parte el padre Rafael López, párroco de Nuestra Señora de Fátima, dijo que el padre Nacho Torres, es el primer sacerdote lagunero, enviado por la Diócesis de Torreón a ese país asiático, donde el catolicismo es minoría, la mayoría son musulmanes.
Señaló que los obispos tienen la misión de evangelizar, enviar a otros sacerdotes a otros países a anunciar la Nueva Buena de Jesucristo.
Los misioneros xaverianos incluyen el diálogo interreligioso como una de las modalidades prioritarias de su servicio a la misión Ad gentes de la iglesia. En la cercanía y en las relaciones personales con los hermanos no cristianos en tierras lejanas, a través de obras, diálogo teológico a través de la experiencia religiosa.














































