Como James Dean en los años 50 del siglo XX, o los Beatles en los 60, Werther fue el ícono del tiempo romántico.
Era un modelo prohibido –y por lo mismo más atractivo-, ya que eligió el suicidio como alternativa al desamor. Este muchacho tan intensito dio forma humana a los ideales de la juventud de su tiempo: sentir al máximo, vivir poco pero apasionadamente, dar todo por amor.
Quizá sea el primer bipolar de la Literatura Universal, pero lo fue en un momento en el que todos aspiraban a serlo, y eso bastó para convertirlo en un clásico, uno más del club de aquellos que han logrado retratar una aspiración, deseo o necesidad que los humanos guardábamos sin saber cómo expresarla. Se cuenta que su publicación provocó una epidemia de enamorados suicidas por toda Europa.
Werther está considerado como una de las obras maestras de Johann Wolfgang von Goethe, llamado «El más grande hombre alemán de letras» por George Eliot.
La reedición de esta novela (junto con su debida promoción en redes) tiene las ventas aseguradas.













































