Un amor así…

0
176

Más de una década ha transcurrido desde aquel día de invierno en que partiste y es increíble como la herida de tu ausencia sigue sangrando.

El mundo gira, el tiempo pasa… y puedo asegurar que el dolor no se va, sólo se adormila a través de la rutina, que no es más que una cortina de humo. Al pisar el freno, comienzo a verte en todas partes, porque al final: sigue siendo mi deseo más grande.

Ése que nunca le digo al mundo, pero a escondidas me hace transitar y dar vueltas por tu casa, estacionar el coche durante varios minutos justo en frente de la acera, con la esperanza de volver a verte. Pero mi mente aterriza a la realidad donde tu cuerpecito físico se ha ido para siempre.

El mes de enero brilla en el cielo, pero segrega nostalgia en mi interior. Hoy que no paro de soñarte es casi inevitable tener un montón de preguntas para ti, esperando por lo menos que estés orgullosa de mí.

Sé que puedes verme, y sabes que desde tu partida no he parado de buscarte en otras personas, en otros sitios, en mil abrazos, en canciones, poesías y palabras… sólo para cerciorarme que un amor así es único e irremplazable. Tan único que sobrepasa las nubes, los planetas y la galaxia entera. Tan grande que aún lo siento tan vivo dentro de mí.

Sin importar el pasar de los años, floreces en cada jardín que atraviesa mi mirada, para recordarme la belleza de la vida e iluminando mi camino cada día. Porque un amor así… no se va, no fallece jamás.

Deja un comentario