Seamos los padres que necesitan nuestros hijos y los hijos que desean nuestros padres!…

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Es un gusto estar aquí con todos ustedes, gracias a quiénes gustan de leerme, es y será un placer escribir para ustedes; hoy el tema que quiero tratar es: “Seamos los padres que necesitan nuestros hijos y los hijos que desean nuestros padres”, esto es sobre diversas situaciones que enfrentamos como miembro de una familia, ya sea padres o hijos.

Claro en nuestra vida si por alguna circunstancia nos desviamos un poco del rumbo que debíamos seguir, si tal vez pensamos y sentimos que no somos lo que quisiéramos ser, que todavía hay mucho por hacer, por retomar nuestro andar, por corregir cualquiera de nuestros errores, por enmendar heridas que pudimos causar, olvidar rencores, hacer un cambio, quizá no por completo porque no todos podemos cambiar de la noche a la mañana ya que todo lleva un proceso.

Pero si ya tenemos decidido algo que queremos realizar, hay que hacer todo lo posible por tratar de hacerlo. En ocasiones pensamos que tal vez no somos las personas que queremos ser, que no hemos dado demasiado, que tal vez no hemos sido los padres que nuestros hijos han necesitado o tal vez no hemos sido los hijos que debemos ser. Pero no dejemos que todo se vaya por la borda ya sea en el amor con nuestras familias e hijos.

Seamos las personas que queremos ser y que ellos necesitan, cuántos de nosotros aún teniendo a nuestros padres con nosotros, ante alguna circunstancia, algún problema no son con ellos con los que contamos, ni con quiénes corremos para calmar nuestro sentir, para llorar, para sentirnos apoyados o protegidos. No importa la edad que tengamos creo que siempre será con nuestra familia con la que debemos de confiar, de contar ante todo. Claro sabemos que ellos no nos van a resolver nuestros problemas, pero al menos hacer lo posible por prestar atención a ellos, estar al pendiente de lo que se pueda necesitar o viceversa, estar al pendiente de lo que necesiten nuestros padres, si se sienten solos, enfermos, tristes o abandonados.

Debemos estar conscientes que nuestros hijos lo son y lo serán por siempre y si en nuestras manos está, ¡no!, el hacerles la vida más fácil, pero ¡sí! el apoyarlos si es necesario, tal vez ayudarlos si está en nuestras manos. Tampoco se trata de hacer a nuestros hijos débiles, ni perezosos, ni hacerles su camino más sencillo; se trata de dar apoyo en las situaciones que ellos necesiten. El amor de padres debemos saber que está por encima de cualquier cosa, al igual que el de los hijos.

Aunque claro para dar el apoyo necesario, debemos saber qué tipo de hijos tenemos, porque no se trata de dar la cara por ellos ante problemas violentos ocasionados por ellos mismos, o cuándo su comportamiento no es el adecuado en la sociedad, ni cuando se trata de cumplir antojos, ni consentirlos, o cuando hicieron algo indebido. Se trata de apoyar en las situaciones difíciles que se les van presentando y en el que tal vez se sienten en soledad, sin apoyo; o reciben el apoyo que necesitan en las personas que menos esperan. Los hijos son hijos no importa la edad que tengan y los padres jamás dejamos de serlo.

Si nuestros hijos por alguna circunstancia se acercan a nosotros, para pedirnos apoyo, escuchemos primero antes de dar alguna respuesta negativa. Y nosotros como hijos acerquémonos a nuestros padres, ya que sabemos que no nos durarán para toda la vida, hagamos su camino más bello y su andar más fuerte y duradero.

Miren que la familia es lo más bello que puede existir y cuando algún lazo se rompe, ya nada vuelve a ser igual; cuando se recibe alguna negativa sin escuchar primero, sin ponernos en el lugar del otro, cuando sin conocer en que circunstancia y cómo se sienten estamos evadiéndolos, créanme que de ahora en adelante ya no querrán acercarse a nosotros porque de antemano conocerán la respuesta.

Recuerden amigos a veces no somos lo que quisiéramos ser, miles de veces cometeremos errores pero nunca es tarde para enmendarlos, nunca es tarde para tratar de ser los padres que nuestros hijos necesitan o ser los hijos que nuestros padres desean. El apoyo mutuo siempre debe existir, no alejemos a nuestros padres de nosotros y tampoco dejemos que nuestros hijos se alejen.

La vida es tan corta y en ocasiones no nos damos cuenta que pudimos hacer mucho más por quienes nos necesitaban en algún momento de nuestras vidas, nos enfrentamos a muchas situaciones y sobre todo en ocasiones nos encontramos solos, sin un hombro en el cuál llorar, sin una mano que sujetar, sin alguien que escuche aquello que nos tiene presionados, sin una voz que nos diga que siempre estará para nosotros.

Cambiemos actitudes, saquemos lo mejor de nosotros; algún día todo lo bueno que demos será recompensado con sonrisas. Si por algún momento hemos sentido que no somos los padres o los hijos que se necesitan; todo tiene solución y tratemos de prestar un poco más de atención y cambiar todo eso.

“La vida es tan corta y el oficio de vivir tan difícil, que cuando uno empieza a aprenderlo, ya hay que morirse”… (Ernesto Sábato). Si hemos equivocado nuestro camino, nunca es tarde para volver a seguirlo, hagamos las cosas hoy; porque quizá no pueda haber un mañana.

Los invito a leerme en el Diario Digital e Impreso EXTRA de la Laguna y en mi página de Facebook: Estrellas en el Cielo (Escritor).

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