Entre besos y pasión
no hay nada ya.
Mi cuerpo se ha hecho frío,
las ilusiones han caído
y la amargura la
traigo de abrigo.
No hay nada por hacer,
ya no soy la misma
de la que a ratos te reías.
Hoy sé cuánto valgo, vida mía.
No compro más tus
falsas caricias.
No pierdas más tiempo,
se ha transformado
mi intelecto y
no hay camino
de regreso.













































