Claro, existen muchísimas situaciones que quisiéramos que sucedan tal y cómo deseamos, tal y cómo algún día lo soñamos. En ocasiones luchamos tanto por algo, que al final de cuentas los resultados no son los que esperábamos, pero eso no quiere decir que sea el final de algún sueño, ni que caigamos en decepción, abandono y tristeza absoluta.
Es más que obvio que por circunstancias de la vida las cosas no son tal o cual las imaginamos, porque siempre habrá algo que no permita realizarlo, o alguien que no nos deje seguir soñándolo. Pero lo mejor de cada situación es seguir en la lucha o rendirse por completo; dependiendo de la situación.
Por ejemplo en el caso de alguna meta, un sueño, un viaje, un trabajo, en la escuela, el hogar, el amor; nos imaginamos, soñamos o proponemos cosas que con el tiempo sólo se quedan en sueños efímeros, o nos hacen abandonar de momento aquello que con tanto ahínco veníamos pretendiendo. Algún sueño que no pudimos cumplir, un trabajo que finalmente no fue para nosotros, una calificación que no merecíamos, un viaje que no llegamos a realizar, una ilusión que no se cumplió; en fin tantas situaciones que esperábamos hacer y que al final se quedaron solo en planes inconclusos. Pero claro que este no es el fin del mundo, para eso podemos seguir luchando, tal vez por cosas de la vida en un momento no pudimos realizarlo, pero se tiene que seguir en el intento, no hay que perder las esperanzas de algún día ver con satisfacción que lo hemos cumplido.
Pero cuando se trata de una relación, que al final de cuentas no resultó lo que soñabas, que en mitad del camino se quedó, que no era para ti, o solo en tu imaginación fue que se creó y créanme tampoco en estas situaciones es el fin del mundo si algo así nos llega a suceder, miren que vida sólo hay una cómo para desperdiciarla en lamentarnos por algo que no sucedió o que en el camino desapareció.
La vida es tan bella y hay que vivirla con mucho entusiasmo cada minuto, cada segundo, cada momento, disfrutarla en todo su esplendor; recibir del mundo y las personas solamente lo mejor; para que pasar nuestros días lamentando una situación, una tontería o algún loco amor. ¡Noooooo!, la vida es para vivirla, no para sufrirla.
Es más que claro que las cosas en ocasiones no son cómo las esperamos, que muchas veces se nos quedan las ilusiones a mitad del camino, que nuestro corazón puede de repente hacerse añicos; pero no es motivo para hacernos sentir infelices, para caer en la amargura, en la desesperación, en la tristeza o en el dolor. Al contrario luchemos con más fuerza para poder alcanzar lo que si podemos tener, para seguir en pie con nuestros deseos de esperanza. Si un amor no está a nuestro lado, es que en definitiva no era para nosotros. Pero vendrán nuevos motivos, nuevas sonrisas, nuevas miradas, nuevas caricias, nuevos atardeceres, nuevas lluvias, nuevas noches con estrellas brillando en todo esplendor. Que una persona no es razón para no sentirse vivos, que un amor no correspondido no es motivo para lanzarnos al precipicio.
Que si una historia se termina, vendrán mil historias más que contar; que si un capítulo no se ha cerrado, borrémoslo y escribamos otro capítulo igual, que si hay páginas inconclusas, démosle la vuelta ya; que si algún gran amor ya no está a nuestro lado, tan sólo tratemos de recordar aquellos momentos felices a su lado que siempre en nuestro corazón existirán. Pero tratemos de hacer nuestra parte, alejemos aquellos malos pensamientos que no nos permiten continuar, alejemos lo malo que nos viene atormentando y tengamos plena confianza en que todo sucede por algo. Dios tiene nuestros caminos diseñados, tan sólo dejemos que nos siga guiando y reconfortando.
¡Claro! a veces las cosas no son como esperamos, es obvio que a veces la vida es demasiado dura y en ocasiones la percibimos de manera cruel, y sentimos que se ensaña con cada uno de nosotros. Dejemos fluir las cosas, las situaciones, demos de nosotros lo mejor.
Sigamos luchando por aquello que queremos y si podemos lograr y olvidemos aquello que nos pudiera atormentar, sigamos en pie que aún nos falta camino por andar. Que en ocasiones se pierden batallas, pero la guerra jamás. Pongamos algo de nuestra parte, que las cosas del cielo no caerán.
Amigos, las cosas no son siempre como deseamos; pero eso nos debe ayudar a seguir adelante. Que si hoy no cumplimos un sueño, mañana quizá se haga real. Que si un amor no sigue a nuestro lado por cualquier situación, dejemos que el tiempo haga la parte que le corresponde.
¡Ánimo!, que la vida es bella cómo para seguir atormentándonos.
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