Los Luthiers, construyen instrumentos para la diosa Euterpe, y los músicos, usan estos mismos, para tocar en guitarras personalizadas, en violines especiales, en violoncellos hechos a modo del artista.
Ellos son los luthiers. Palabra que viene del francés, y quiere decir, lauderos, constructores de laúd, un viejo antecesor de la guitarra.
En La Laguna, en estos tiempos, ya se puede aprender todo, sobre un instrumento musical, hay maestros de cada aparato de orquesta, y se puede iniciar, aquí, con lo más difícil de encontrar en una ciudad nueva, como la nuestra: Aprender a tocar con técnica. Se encuentran maestros rusos, y de otras nacionalidades, así como mexicanos destacados. Lo que se nos fue y pudo ser un gran oficio, ha sido el arte de construir instrumentos, la artesanía del laudero, el arte mítico de los luthiers.
¿Cómo pudo ser esto?
El run run popular, nos habla de dos teorías, la de un joven maestro de guitarra, de la Casa de la Cultura de Torreón, la que se rentaba en la Morelos, entre I. Fuentes y Treviño. A aquél, se le recuerda como el Güero.
Tenía una novia aeromoza que le traía instrumentos antiguos de sus viajes a Europa, entre ellos un laúd. No trascendió. La segunda, más cercano a la leyenda, trata de Don Lázaro, vivía por unas casitas de la Alianza, edificación que fue destruida, se dice que construyó un chelo.
Don Lázaro pudo ser, el maestro. No contaba con discípulos, ni aprendices. Pero lo más cercano a nosotros, fue un laudero, especializado en guitarras, muy próximo a la antiquísima Escuela Sup. de Música de Durango. Con la que tenían contacto la mayoría de los músicos laguneros.
Se le contempló, trazando curvas en maderas viejas, que traía de Brasil, usando gurbias especiales, para socavar las vetas y pegamentos de uso artesanal. Hacía instrumentos para músicos especializados en técnica clásica.
Si tomamos en cuenta, que la única escuela de Luthiers, en Argentina, nos asegura que en el primer año, los estudiantes hacen una guitarra, luego un violín y más adelanten un chelo, pues ya tendríamos con don Lázaro, un maestro de nivel tres.
Sumando los tres eventos, podríamos haber tenido, si el azar y la influencia, lo permitían, a un grupo de luthiers, que tendrían varios músicos consumidores, entre las orquestas, tríos y cuartetos clásicos, que ahora, despuntan en La Laguna.
Pero que hace un laudero, o los luthierts en su taller…Dibuja en hojas de madera, las curvas del violín, la guitarra, o el chelo, pero puede ser una viola da gamba, o un laúd, tal vez una flauta de madera barroca, las maderas son de diferentes texturas y olores, de árboles de diferentes países, de diferentes años; Usará, mecates, pegamentos y sobretodo…hará converger el tiempo, en las líneas que se cruzan siempre, si sabemos esperar, los luthiers, podrían aparecer ahora, sumando los tres sucesos. Una escuela de constructores siempre está aquí y ahora, según la teoría moderna. El futuro ya pasó.













































