Hay amores que dejan huellas
más allá del alma,
en lo profundo de la historia,
e incrustan sus nombres
en el rostro del corazón.
Amores únicos e irrepetibles
que a pesar de las décadas.
duelen y sangran como
una herida recién hecha,
pues no termina el duelo
por sanar.
Hay sonrisas que se van
y dejan un vacío eterno,
momentos como estrellas
fugaces que nos desvanecen,
poquito a poquito.
Historias perfectas
con tiempo de caducidad,
que nos dejan
sensaciones fallecidas,
mismas que trataremos
de encontrar
hasta en el más recóndito
lugar de la tierra,
pero que nunca jamásvolveremos a encontrar.













































