Hoy te extraño tanto,
miro el cielo en busca
de respuestas hasta que
la nostalgia invade mi cuerpo.
Vuelas alto, yo lo sé,
pero aún me cuesta
aceptar el no volverte a ver,
salvo en mis sueños y
recuerdos.
Hoy me haces falta,
anhelo el calor de
tus abrazos, así
como la radio en
las mañanas con la
misma estación de siempre,
en donde encontraba
el amor más puro
que pude haber conocido.
Desearía poder tomar tu mano,
alimentarme a través de
cada palabra tuya y
volver a mirar aquella
sonrisa que obsequiaba
paz a mi alma.
Hoy… hoy te extraño
con tanta fuerza
que duele en el pecho
y las lagrimas salen
por sí solas,
empapando mis mejillas
de ti.














































