Negada a las maravillas de la vida
yo me perdí,
mientras la oscuridad
y la noche me envolvían
entre árboles muertos,
se quebraba mi alma.
Iba en aumento el vacío
como un agujero infinito,
y conforme crecía
el dolor incrementaba también.
De pronto una estrella apareció
justo frente a mí,
a lado de la luna que había
olvidado observar,
aquella luz deslumbrante
me tentaba a ser tan brillante
como ella.
Mi cuerpo sentía calidez
y escuchaba a lo lejos
mi canción favorita,
más de mil sonrisas
se expresaron sobre mí,
dándole ritmo a mis pies descalzos
para comenzar a bailar
como antes nunca.
Disfrutaba de las maravillas de la vida,
de las mil y un fantasías
que ni en sueños conocía,
pero ahora…
Ahora yo en verdad amaba tanto ESTAR VIVA.














































