Silveti cautiva Monterrey y sale en hombros junto a «El Payo»

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Monterrey a 19 de noviembre de 2022. – Pese a las adversidades climáticas que se tuvieron en Monterrey este viernes, donde el frío y la lluvia se hicieron presentes desde las primeras horas del día, la corrida de cierre de temporada se desarrolló gracias a la apuesta de la tercia conformada por Julián López “El Juli”, Octavio García “El Payo”, y Diego Silveti. Buena fue la respuesta de los tendidos que estoicos aguantaron la lluvia.

Los triunfadores fueron Diego Silveti y Octavio García “El Payo”, con el corte de dos orejas que los llevaron a salir en hombros. “El Juli”, cortó una oreja. De buen juego en lo general resultó el encierro de Fernando de la Mora, destacando el tercero, lidiado por Silveti, que mereció arrastre lento. 

“Golondrino”, número 95, de 525 kilos, de Fernando de la Mora, toro que abrió plaza y correspondió a Julián López “El Juli”,  que saludó con cadencia con dos verónicas rematadas con una media muy despacio. En la cercanía de tablas comenzó su labor muleteril con trazos bajos para rematar con el de pecho. El toro que peleó con fuerza en varas tuvo transmisión y calidad, embistiendo con cadencia y ritmo por el pitón derecho. Un clima cuesta arriba y un viento que molestaba no fueron factores para que el madrileño plasmara muletazos muy templados por pitón derecho en las primeras series. Buscó por el izquierdo pero el toro tuvo menos calidad, costándole más las embestidas. Regresó al pitón derecho donde imprimió la variedad ante el de Fernando de la Mora que le costaba ya más acudir a la muleta de “El Juli” que continuó buscando las opciones, extrayendo trazos que tuvieron ese lucimiento e importancia hacia el tendido que cautivo disfrutó de esta actuación. No estuvo certero con la espada, escuchó un aviso y se retiró entre palmas.

“Don Justo”, de 497 kilos, segundo del festejo para Octavio García “El Payo”, que trazó una faena voluntariosa ante un toro que ofreció poco, buscando el queretano por ambos pitones, porfiando con verdad y entrega, dejando muletazos de gran valía que le fueron reconocidos por el público. “El Payo” tuvo además detalles con el sello de casa que tuvieron ese lucimiento. Falló con la espada, escuchó un aviso, y dividió las opiniones.

“Dominó”, tercero del festejo, de 506 kilos, correspondiendo a Diego Silveti, que con cadencia saludó por delantales, destacando también con un vibrante quite por gaoneras. Prometedor fue el comienzo de su faena, clase y temple acompañaron en esta importante travesía al guanajuatense que tuvo un toro con nobleza y transmisión que se entregó a su muleta. Corrió la mano con mando, torería, el trazo muy largo, y templado, llevando la muleta muy baja, con los vuelos, luciendo y sintiendo a cada paso. La afición se entregó a una labor que reflejó madurez y un sentimiento propio que además plagó de emoción. El de Fernando de la Mora mostró su potabilidad por el derecho, permitiendo cuajar derechazos con reposo y la misma apuesta surgió con naturales con ese ritmo. El toro regaló su calidad en series que continuaron con la nota del buen toreo por la senda derechista. Bernardinas ajustadas como colofón a su entonada faena que rubricó con la espada para cortar dos orejas. Arrastre lento al toro.

 

“Marrón”, de 544 kilos, cuarto del festejo, y segundo del lote de Julián López “El Juli”, que estuvo breve con el capote en el saludo. El diestro madrileño cuajó una faena importante, de menos a más, dejando muletazos de gran calidad por ambos pitones, aprovechando la potabilidad que tuvo el de Fernando de la Mora que además le permitió esa variedad y conexión al tendido, pues desplegó su toreo con mando y sentimiento. Pinchazo y estocada para pasaportar al toro, cortando una oreja.

“Playero”, de 512 kilos, quinto del festejo para Octavio García “El Payo”, quien comenzó de buena manera su labor con la muleta, dejando con mando derechazos de buena manufactura. Por el izquierdo consiguió pasajes de lucimiento. Regresó a continuar su faena por el pitón derecho y pudo ligar series con buena nota y transmisión, con el toreo variado, fundiéndose con molinetes y pases en redondo que le fueron premiados con las palmas del público. Mató al segundo viaje y cortó una oreja.

“Venadito”, de 558 kilos, el sexto de la noche, tocando en turno a Diego Silveti, que saludó con elegancia con el capote para firmar la variedad con un vistoso quite. Pases por alto en el comienzo de su faena para después firmar los primeros pases por pitón derecho. El toro fue a menos pero lo hecho por Silveti tuvo mucha claridad, mostrándose poderoso, con verdad, y haciendo bien las cosas, pues al final al toro le costó embestir. Silveti apostó, y venció, pues se puso ahí, puesto, dispuesto, metiéndose entre los pitones en una actitud llena de entrega y pundonor. Salió al tercio con fuerza tras petición no concedida.

“El Payo” apostó por regalar un sobrero, del hierro titular de Fernando de la Mora. Buen saludo con el capote por verónicas. Pulso y temple estuvieron en las manos del torero queretano que se estrelló con la poca fuerza que tuvo el toro. Buen planteamiento de faena tuvo el torero que por la diestra dejó series con recorrido. Faena variada, voluntariosa, que coronó con la espada, cortando una oreja.

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