Chetumal, Quintana Roo a 05 de mayo de 2026.- María Adela Morales Correa, joven de Chetumal, Quintana Roo, de 26 años cuya madre la reportó como desaparecida el 13 de abril de 2026, aclaró ante medios de comunicación que su permanencia en el Instituto Nacional de Psiquiatría «Ramón de la Fuente Muñiz» (INPRFM), en la Ciudad de México, fue voluntaria y que no fue víctima de ningún delito. La precisión coincide con la postura institucional de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (Fiscalía CDMX), que ya emitió comunicado oficial sobre el caso.
«Estoy bien, estoy consciente, estuve en internamiento, pero fue por mi propia voluntad y mi decisión», expresó la joven. Explicó que enfrentó complicaciones recientes con su salud mental, que derivaron en ideas y un intento de suicidio, y que por ello optó por internarse con apoyo de sus amigas, a quienes exoneró de cualquier responsabilidad.
Tras la activación de los protocolos de búsqueda, en coordinación con la Comisión de Búsqueda de Personas de la Ciudad de México (CBP-CDMX), la joven fue localizada con vida el 15 de abril de 2026 en el INPRFM. Agentes de la Policía de Investigación (PDI) y personal de la CBP-CDMX realizaron la verificación directa, durante la cual ella manifestó que ingresó por voluntad propia y que no había sido víctima de delito en ese contexto.
¿Qué dijo María Adela Morales sobre la intervención de su madre y la difusión del caso?
La joven señaló que las intervenciones constantes de su madre —quien levantó la denuncia por desaparición y posteriormente tramitó un amparo para verla— obstaculizaron su tratamiento médico.
«Yo la vi en tres ocasiones. En la primera, no salió tan bien, no estaba tan estable y me afectó mucho verla, porque no quería verla, desde un inicio se lo dejé en claro, en escritos, hice de todo; ya no sabía más que hacer», relató.
En un segundo encuentro le habría aclarado su situación dentro del hospital y la participación de sus amigas, a quienes se vinculó públicamente con presuntas redes de trata de personas, señalamiento que ella desmintió de manera frontal:
«Todo lo que se está divulgando de ellas, se detenga, porque no es justo que personas que me han brindado su apoyo, estén sufriendo este tipo de hostigamiento».
Por su parte, la Fiscalía CDMX informó que la joven refirió hechos relacionados con posibles conductas de violencia familiar, por lo que se inició de oficio una carpeta de investigación y se le otorgaron medidas de protección. Personal médico del INPRFM confirmó que la paciente cuenta con plena capacidad de decisión y que durante su estancia mantuvo comunicación con su familia. Morales Correa recibió el alta médica el 3 de mayo y reiteró públicamente que no fue privada de la libertad ni internada contra su voluntad.
La claves del caso de María Adela Morales Correa
- La denuncia inicial por desaparición fue presentada el 13 de abril de 2026; la localización ocurrió dos días después, el 15 de abril, dentro del propio INPRFM.
- Tras la localización y a solicitud de la joven, la Fiscalía CDMX desactivó el fotoboletín de búsqueda, paso poco común que confirma la voluntad de mantener bajo perfil el caso.
- La carpeta de investigación que sigue abierta es por violencia familiar, no por desaparición ni por trata, lo que reorienta el rumbo institucional del expediente.
- La joven solicitó expresamente detener la exposición pública del caso, el acoso hacia sus amigas y la presión sobre el hospital que la atendió.
- Morales Correa confirmó que su alta se dio bajo sus términos y con apoyo de la propia Fiscalía CDMX, dato que delimita la autoridad que acompañó su salida.
- El INPRFM emerge como institución avalada por la verificación oficial: ni la PDI ni la CBP-CDMX detectaron irregularidades en su atención.














































