Irma Bolívar Ayala
Torreón, Coahuila; 6 de junio de 2026.- Luego de que las cenizas del Alcalde de Torreón permanecieron desde ayer en su hogar, en compañía de su esposa Selina Bremer, sus hijos Román Alberto, Luis Ernesto, Juan Pablo, madre, hermanos y amigos íntimos, hoy a las 13:00 horas se realizó una Eucaristía privada en la Parroquia de la Medalla Milagrosa de la colonia El Fresno, en memoria de Román Alberto Cepeda González, exequias que marcan un hito en la historia política de la ciudad, al ser el primer presidente municipal que fallece en funciones, reelecto en la Administración 2025-2027.
Para dar el último adiós, al esposo, padre, abuelo, hijo, hermano, alcalde, amigo, se congregaron numerosas personas, entre ella el gobernador Manolo Jiménez, acompañado de su esposa Paola Rodríguez, también estuvieron los representantes de los otros dos Poderes de Coahuila, el magistrado presidente del Poder Judicial Felipe Mery y el Fiscal General, Federico Fernández, además ex gobernadores, ex alcaldes, diputados federales, locales, directores municipales, empresarios, familiares y amigos, observándose la iglesia llena a su máxima capacidad.
La misa estaba prevista a la 1 de la tarde, aunque desde las 11 de la mañana empezaron a llegar decenas de arreglos con condolencias, formando un jardín de flores blancas en los pasillos que conducían al recinto religioso, donde ya se encontraban algunos de los colaboradores más cercanos, entre ellos, Luis Cuerda Serna, quien en estos momentos es el encargado del Despacho Presidencial, como lo marca la ley, mientras el Partido Revolucionario Institucional propone al nuevo alcalde y el Congreso Local lo avala.

Las exequias religiosas fueron concelebradas por los sacerdotes Jorge Silva, Rafael López, Víctor Manuel Gómez y Ramiro Mora.
El presbítero Jorge Silva, al inicio de la eucaristía, se dirigió a Selina y a Enriqueta la madre de Román, en un gesto de acompañamiento les dijo, “te abrazo, hago silencio contigo en estos momentos difíciles, pero también reconociendo que las fuerzas humanas no bastan, dice el apóstol San Pablo a quien la vida, las circunstancias y el mismo Dios le piden hacer un alto y el mismo apóstol dice, tengo un mal día en combate, estas palabras no son de lamento de quien ha perdido la batalla, no son de lamento de quien le han arrebatado algo, sino de serenidad de quien entrega su vida en manos de Dios”.
“Querida Selina, estoy convencido que la enfermedad no fue el único combate con el que tú y Román Alberto lucharon, la vida está llena de combates. Hay combates que enfrentamos en el interior del corazón, nuestros miedos, nuestras tristezas, nuestras propias tentaciones… pero el combate más difícil, algunos pensarán que fue enfrentar la enfermedad, hoy la fe nos invita a reconocer que la verdadera victoria, no consiste en no sufrir, la verdadera victoria no consiste en ganar siempre, la verdadera victoria es seguir amando, confiando y entregándose a Dios en medio de las circunstancias que a cada uno de nosotros nos toca vivir, dando siempre lo mejor de ti”, dijo en su homilía Jorge Silva.
Antes de terminar los oficios religiosos, Ernesto Cepeda Bremer, habló en nombre de toda la familia, primero agradeciendo las muestras de cariño y solidaridad que han recibido en estos momentos dolorosos, habló de la entereza de su padre, del legado que les dejó con el ejemplo, trabajar unidos y en concordia, enfrentar día a día los desafíos y retos que le depara, como Román Alberto lo hizo sirviendo por muchos años a Coahuila y a su querido Torreón, expresó en tono que estremeció a los presentes.
Descanse en paz.













































