Como todo mundo había pronosticado, de risa fueron las “sanciones” anunciadas para aplicarse en contra del equipo de futbol de la primera división del futbol mexicano, Querétaro, por su responsabilidad en la batalla campal registrada entre aficionados en su cancha el domingo pasado cuando jugaban los Gallos contra el campeón Atlas.
De nada sirvieron los sangrientos e inhumanos videos que primero se exhibieron en las redes sociales y luego en las pantallas de la televisión nacional y que finalmente se repitieron en las del mundo entero.
Para los directivos de la Federación Mexicana de Futbol, valieron más los buenos ingresos económicos que para sus cajas receptoras les reditúan las riñas que, cada vez con mayor frecuencia, se registran en las gradas de los estadios de futbol.
Luego de tres largas horas de profundos análisis que sostuvieron los integrantes de la Asamblea Extraordinaria de Dueños, se anunció la serie de sanciones que al Querétaro se le habrán de aplicar.
La primera es que el club queretano perdió el partido 0-3 que sostenía contra los atlistas y que por la riña fue suspendido al minuto 62, cuando ya lo perdía por 0-1, con el anotado al 29 por Julio Furch.
La segunda es que durante un año, los queretanos jugarán sus encuentros de local a puerta cerrada, independientemente de la sede en donde se lleven a cabo.
Estos juegos estarán jugándolos de igual manera los equipos de sus categorías juveniles y femenil; además, aquí está el meollo del asunto: el equipo sancionado deberá cubrir una multa por millón y medio de pesos, además de que su grupo de animación estará impedido de asistir durante los próximos tres años a los juegos que Querétaro juegue como local y un año para los que juegue como visitante.
Al club Atlas, sólo se sancionó a sus porristas con no asistir durante seis meses a los juegos en calidad de visitante. Comprobado está que a los jerarcas del futbol mexicano poco les importó los 26 aficionados que en dicha gresca resultaron lesionados, tres de los cuales aún permanecen graves y hospitalizados.
Así pues, está vi$to que la “sonaja” de la caja de la Femexfut, mata la voluntad de acabar con las barras y de garantizar la seguridad de las familias. Ni modo, pobre de nuestro deporte más popular.
Por hoy, fue todo. Hasta la próxima…Dios mediante. Para quejas y sugerencias…aguilaquecae_51@hotmail.com y aguilaquecae_51@gmail.com












































