El próximo miércoles 30 de septiembre, se acaba el mes de la patria que empezó a festejarse el día 13 con motivo del 179 aniversario de la hazaña de los Niños Héroes: Juan Escutia, Juan de la Barrera, Fernando Montes de Oca, Francisco Márquez, Agustín Melgar y Vicente Suárez, en Chapultepec, en 1847 en que defendieron a México de los invasores de EEUU.
Siguió el 15 día del Grito, continuó el 16 con el desfile cívico militar y luego finalmente el día 27, en que se cumplirán 205 años en que después de 11 años, 11 días, en que se inició el movimiento social y político en Dolores, ahora Dolores Hidalgo, Guanajuato, en 1810; se consumó la Independencia.
Se ha dado la discusión de el por qué no se festeja el 27 de septiembre como día de la Independencia, y se ha respondido que lo que se festeja es el inicio y no el fin de los grandes movimientos sociales y políticos que en el mundo ha habido; mencionando como ejemplos el 4 de julio de 1776 en que se inició el movimiento de independencia de las 13 colonias inglesas en territorio que hoy es EEUU.
También se ha mencionado como ejemplo, que se festeja el 14 de julio de 1789, en que se inició la Revolución Francesa, con la Toma de la Bastilla.
Otro ejemplo más es el 20 de noviembre, en que los mexicanos celebramos la Revolución Mexicana, de 1910 que se inició en esa fecha pero que no se sabe con precisión cuándo terminó; pues mientras unos dicen que terminó con la Constitución de 1917, otros opinan que fue con la muerte de Venustiano Carranza, en 1920, o el ascenso de Álvaro Obregón, a la Presidencia de la República, después de haberlo mandado asesinar; y otros más decían que no había muerto.
Por lo que se decía a manera de chascarrillo a mediados del siglo XX, que si la Revolución no había muerto, entonces ¿qué era lo que olía mal?; pues fue la época de mayor corrupción en el régimen de Miguel Alemán Valdés, de 1946 a 1952; y el tiempo de partido de estado.














































