Cientos de veces nos hemos dañado por suponer lo que creemos que la gente piensa de nosotros. Recreamos una historia en nuestra mente y la creemos verdadera, así se vive cargando sentimientos encontrados, por el solo hecho de imaginar que alguien supuestamente piensa o dice tal o cual cosa de nosotros, a grado de tal de enemistarnos con la persona.
“Hacen como que te pagan y haces como que trabajas”, esta frase se repite una y otra vez en los centros de trabajo o reuniones entre amigos. Al momento de la contratación se pusieron las reglas de trabajo: horas, labor a desempeñar y sueldo. Se acepta o no. En el momento de firmar se
ponen las reglas en la mesa. Después vienen los peros, “me negrean, es mucho trabajo y la paga es poca”, entonces viene el bajo rendimiento laboral, con la excusa que el salario es por debajo de la responsabilidad y el quehacer.
Este 2022, se cumplen 25 años de la primera edición del libro: “Los cuatro acuerdos de los toltecas”, de la autoría del doctor Miguel Ruiz, habla de la sabiduría de esta comunidad milenaria del sur de México.
El doctor Ruiz nació en el seno de una familia de sanadores y fue criado en el México rural por una madre curandera y un abuelo nagual, en la tradición tolteca.
Maestro y chamán, era cirujano hasta que una experiencia cercana a la muerte lo acercó a las tradiciones ancestrales de los toltecas, siguiendo la estela de sus antepasados.
Ha dedicado gran parte de su vida a compartir la sabiduría de las enseñanzas de esa antigua civilización para guiar al individuo hacia su liberación, con el único objetivo de que alcance la felicidad aquí y ahora.
El libro ha sido traducido en 46 idiomas, casi por una década fue uno de los libros más vendidos en el mundo, la venta continúa, por el valor que tiene para el crecimiento y desarrollo profesional, personal y social de quien lo lee. Se convierte en una guía.
Los cuatro acuerdos, subraya el autor: Se impecable con las palabras, la palabra tiene una fuerza poderosa para construir o destruir. Dice que hay que ser coherente con lo que se piensa y con lo que se hace. Ser auténtico hace respetable ante los demás y ante ti mismo.
No te tomes nada personalmente. En la medida que alguien quiere lastimar, ese alguien se lastima así mismo, el problema es de la persona y no nuestro.
No hagas suposiciones. La suposición solo daña al que las crea. No dar nada por supuesto. Si se tiene duda, hay que aclararla. Historias increíbles e inciertas solo envenenan el alma.
Haz siempre lo máximo que puedas: si siempre se hace lo mejor que se puede, aunque estés en condiciones adversas, nunca te recriminarás ni te arrepentirás de nada.
Es un libro que hay que releer cuantas veces sea necesario. Yo hace como15 años lo leí, y sigo abriendo y tratando de poner en práctica la sabiduría de los toltecas. No sé si lo he logrado, lo que sí sé es que continúo intentándolo.
Dice el autor que el camino a la libertad, romper viejos acuerdos, paradigmas que a lo largo de nuestra vida hemos adoptado como verdaderos. ¡ese es el reto!












































