Podría llamarse Book BQ

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Libros a las brasas, al carbón, a la parrilla…; ¿cómo gustan el suyo?

Farenheit 451, un clásico de la ciencia ficción que tiene todo para ser bestseller cuantas veces sea reeditado como una novedad (lo será para cada nueva generación que lo lea), podría ser considerado un aparato de fomento a la lectura. Aplicando la psicología inversa, Bradbury despierta la rebeldía en quienes lo leen, el insurrecto deseo de que ningún p(BIIP)#*!! bombero (o antibombero) queme tus libros y, peor aún, (¡inconcebible! ¡impensable!, ¡inmoral…!), despierta el deseo de leerlos.

Huele a letras chamuscadas…

Bienvenidos al mejor homenaje que la ciencia ficción haya hecho al libro jamás (quizás, al mejor que ninguna ciencia ni género literario le han hecho tampoco).

¿Cómo quieres tus letras? ¿Bien asadas o tres cuartos?

A petición del propio autor, su lápida funeraria, en el Cementerio Westwood Village Memorial Park, lleva el epitafio: «Autor de Fahrenheit 451». Nacido en 1920, Ray Bradbury es un clásico norteamericano de los géneros de misterio, ciencia ficción, horror y fantasía. Falleció muy recientemente, en junio de 2012. También escribió poesía y teatro, se desempeñó como guionista para cine y TV, ramos en los que incluso ganó un premio Emmy y obtuvo una estrella con su nombre en el Paseo de la Fama de Hollywood.

Un asteroide fue bautizado Bradbury 9766 en su honor (¿habrá extraterrestres leyendo sus relatos o tratando de conseguir sus libros..?).

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