Hoy quiero tocar este tema que se me hace de mucho interés para todos nosotros que es: «Dejando Huella», con esto me refiero a nosotros como personas, en cómo debemos de ser para dejar huella o una buena imagen en las personas que nos rodean.
Es más que obvio que nunca estamos preparados para lo que pueda suceder, no sabemos que día ya no estemos aquí, o cualquier otra circunstancia por la que no podamos ver a nuestros seres queridos a diario.
Pero soy de las que piensan que siempre debemos dejar la mejor de las huellas en las personas que nos rodean, esa esencia difícil de borrar en la memoria de todos. Ser de esas personas que se piensan, que se extrañan al no estar presentes.
En mi vida, me he topado con todo tipo de personas algunas que se van y otras que aún permanecen y no solo de esas que permanecen a nuestro lado, sino de esas que aunque no se encuentran con nosotros se encuentran en nuestros pensamientos y en nuestro corazón.
Seamos el tipo de personas que dejemos huella en el camino, dejemos buenos momentos, excelentes recuerdos. Siempre demos lo mejor de nosotros, a pesar de cualquier circunstancia, no guardemos nada malo, ni rencores, ni odios, alejemos todo lo negativo de nosotros, perdonemos todo, olvidemos todo lo malo que alguna vez nos hicieron o vivimos. Que nada afecte nuestro carácter, cambiemos si hay cosas que cambiar, seamos cada día mucho mejores.
Cambiemos nuestras actitudes, nuestros sentimientos, nuestra forma de ser; seamos quizá no indispensables, pero si únicos e inolvidables. En mi vida he conocido personas que ya no están físicamente conmigo, pero que han dejado una gran huella en mi vida, que se les lleva con gran amor en el alma, personas que a pesar del tiempo transcurrido no dejan de extrañarse.
Por eso hoy les digo tratemos de dejar huella en quienes nos rodean, seamos mejores hijos, padres, hermanos, compañeros, parejas, amigos. Hagamos todo lo posible de ser cada día mejores, de dejar algo bueno a quienes nos rodean, no seamos solo de dientes para afuera, no se trata de aparentar ser bueno, sino de en verdad serlo.
El dejar huella no lo hace un buen regalo, ni cosas materiales; el dejar huella es a base de preocuparse por las demás personas, estar presente cuando se nos necesita, en dar la mano cuando se debe, en regalar: Cariño, paz, confianza, seguridad, lealtad, abrazos, besos, gestos, ternura, sonrisas, miradas, tranquilidad, en saber escuchar, en dar tiempo, en dar amor. Dejar huella es ayudar a los demás si existe algún problema, solidarizarnos con quienes nos necesitan, tener empatía.
Amigos tratemos de dejar huella en quienes nos rodean, seamos los amigos que deseamos los demás lo sean, seamos los compañeros de vida que deseamos tener a nuestro lado. En nosotros comienza el cambio de los demás.
Les comparto esto que me encontré en la red:
«HUELLAS»:
De qué sirve pasar por la vida de la gente sin dejar huella alguna.
Sirve cambiar la vida de alguien y regalarle una caricia, decirle con la mirada: estoy aquí, un abrazo que lleve al calor a ese ser que lo necesita, dar una palabra de aliento y esperanza.
Si, sirve y mucho.
Podemos transformar en segundos la vida de otra persona.
No hace falta nada, solo amor.
Un corazón lleno de amor que solo busque cariño deja en otro ser una huella profunda.
Seremos recordados por las huellas que dejamos y por aquello que dimos con amor.
Sembremos solo amor.
Seguramente cosecharemos más de lo que nos podemos imaginar.
Anónimo.
Bueno amigos es hora de tomar conciencia, de ver el rastro que en nuestro camino hemos dejado, y si aún no hemos hecho algo bueno, aún estamos a tiempo. Seamos mejores personas, dejemos grandes huellas, que cuando estemos lejos nos recuerden con gran amor, que nos extrañen y siempre nos tengan presente.
En nosotros está la clave para mejorar la imagen que tienen los demás de nosotros, así que pisemos fuerte, los invito a leerme en EXTRA de la Laguna y en mi página de facebook Estrellas en el Cielo (Escritor).













































