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Entendamos la importancia de conservar el equilibrio ambiental

Hace quince años una persona tuvo frío en su tránsito por la sierra de Arteaga, para tibiar su cuerpo encendió una fogata sobre el pastizal seco, una ráfaga disipó las brasas y pronto la hoguera se convirtió en un incendio forestal que arrasó con decenas de hectáreas. El hombre reconoció su responsabilidad, llamó a los bomberos y participó en el combate al incendio; estuvo todo el tiempo al frente, hombro con hombro junto a los brigadistas hasta que fue sofocado el fuego. En un acto inusitado de valor cívico aceptó su culpa, se entregó a las autoridades y fue castigado con pena corporal aunque se le redujo la condena debido su disposición por contribuir en las labores para controlar el incendio.

-Me dio mucha pena- reconoció Eglantina Canales Gutiérrez al contar este pasaje que ella misma enfrentó como ambientalista.

-¿Por qué?

-El hombre padecía una discapacidad mental.

En las décadas que ha tenido Eglantina como activista ambiental no había vivido algo similar, una actitud que esperaría de todo aquel que cometiera una infracción ambiental.

En el reciente incendio que arrasó con 15 mil 500 hectáreas entre los estados de Coahuila y Nuevo León al comienzo de este 2021, se tiene la certeza de que fue una imprudencia humana la que lo ocasionó. El carbón para asar carne no fue apagado debidamente y los rescoldos comenzaron la voraz ignición. Se difundió profusamente que se había tratado de personas oriundas de Monterrey que habían estado en La Pinalosa, pero nadie asumió.

No veremos al responsable aceptar su culpa, ni haciendo trabajos de remediación, afirma Eglantina; lo único que nos quedará es una sierra devastada, negra, sin vida. Para su recuperación se requerirá tiempo, “y cuando digo mucho tiempo me refiero a cien años”, puntualizó la bióloga, actual secretaria de Medio Ambiente en Coahuila.

El impacto de aquel incendio en Arteaga, Coahuila, límites con Nuevo León, afecta en la calidad del aire, en la pérdida de suelos y en la captura de agua destinada al consumo humano y a las actividades económicas.

Hemos disociado el aspecto ambiental con el resto de actividades económicas, no entendemos que estamos a merced de la naturaleza y que sus recursos son los que nos permiten desarrollar nuestros trabajos.

El incendio provocado en el sureste de Coahuila traerá como consecuencia el aumento en las temperaturas, habrá mayor presencia de bióxido de carbono en el ambiente y será más difícil la filtración de agua. Pensar en la reforestación será solo un deseo porque ya ocurrieron los primeros deslaves en la zona, y sobre las piedras nada crece. Si no entendemos la importancia de la naturaleza, veámoslo en términos económicos: el desastre ambiental ocasionará que nos cueste más dinero el obtener aire limpio, agua fresca y un clima agradable.

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