Ciudad de México a 27 de abril de 2026.- Las autoridades sanitarias han notificado un aumento en padecimientos relacionados con el calor, con 73 casos de deshidratación, 77 golpes de calor y 16 casos de quemaduras solares.
¿Qué es el golpe de calor?
El golpe de calor ocurre por la exposición prolongada a temperaturas elevadas, lo que provoca un aumento súbito de la temperatura corporal. El organismo humano, que normalmente opera a 37 grados Celsius, pierde su capacidad de regular el calor, lo que puede derivar en daños neurológicos e incluso la muerte.
Signos de alerta
Entre los principales síntomas que alertan sobre un golpe de calor se encuentran:
- Piel caliente y seca, sin sudoración
- Confusión o pérdida del conocimiento
- Vómito frecuente
- Dificultad para respirar
- Síntomas más comunes
El padecimiento puede manifestarse con diversas señales físicas y neurológicas, entre ellas:
- Mareo, desorientación y confusión
- Sudoración excesiva al inicio y posterior ausencia de sudor
- Enrojecimiento y resequedad de la piel
- Fiebre superior a 39.4 °C
- Dolor de cabeza
- Aceleración del ritmo cardiaco
- Conducta inusual, como quitarse la ropa
- Inconsciencia o convulsiones
¿Qué hacer ante un golpe de calor?
Ante un caso sospechoso, se recomienda trasladar a la persona a un lugar fresco y colocarla con los pies en alto. Es fundamental retirar la mayor cantidad de ropa posible y aplicar compresas húmedas o hielo en zonas como axilas e ingles para reducir la temperatura corporal.
El uso de ventiladores o aire acondicionado también puede ayudar. Si la temperatura corporal supera los 40 °C, se debe bañar a la persona con agua fría hasta reducirla a 38 °C, evitando continuar el enfriamiento para prevenir hipotermia.
Si tras 15 minutos la temperatura vuelve a elevarse, será necesario repetir el proceso y buscar atención médica inmediata.
Las mascotas también están en riesgo
Las mascotas son igualmente vulnerables a las altas temperaturas, por lo que se recomienda mantenerlas hidratadas con agua limpia y evitar sacarlas a pasear durante las horas de mayor calor, ya que el asfalto puede dañar sus almohadillas.














































