Ataques escolares en México ponen bajo la lupa a comunidades digitales de odio

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+Investigaciones sobre recientes agresiones armadas han encontrado referencias a la cultura ‘incel’ y contenidos que glorifican la violencia

Ciudad de México a 03 de octubre de 2026.- Una serie de ataques y amenazas registrados durante el último año en escuelas de México ha puesto bajo la lupa la posible influencia de comunidades digitales asociadas con la cultura ‘incel’, espacios caracterizados por discursos misóginos y de rechazo hacia las mujeres, así como por la difusión de contenidos relacionados con agresiones y violencia.

Uno de los casos más recientes ocurrió en la Escuela Secundaria 13 de Torreón, Coahuila, donde dos exalumnos de 18 años ingresaron al plantel y atacaron a integrantes de la comunidad escolar. El hecho dejó como saldo una profesora asesinada y cuatro personas heridas.

De acuerdo con testimonios difundidos tras la agresión, los jóvenes portaban machetes y cuchillos, además de que presuntamente utilizaron pirotecnia durante el ataque. Posteriormente, vecinos intervinieron para someterlos antes de la llegada de elementos policiacos.

Tras los hechos comenzaron a circular en redes sociales publicaciones atribuidas a los dos jóvenes, en las que aparecen armas, pirotecnia casera, ropa y otros objetos que presuntamente estarían relacionados con la agresión. La Fiscalía estatal analiza sus dispositivos electrónicos para determinar posibles vínculos con comunidades digitales y establecer si existió algún tipo de influencia o relación con otros grupos asociados con hechos violentos.

Entre las publicaciones atribuidas a los agresores aparecen expresiones relacionadas con la cultura ‘incel’, término utilizado para identificar a comunidades de hombres que se describen como “célibes involuntarios”. En estos espacios también se emplea una jerga específica para referirse a hombres considerados exitosos o atractivos y a quienes perpetran ataques.

Una de las imágenes que comenzó a circular después de la agresión en Torreón muestra una camiseta con los rostros de distintos atacantes, entre ellos Lex Ashton, joven que en septiembre de 2025 protagonizó un ataque en un plantel educativo de Ciudad de México, donde un estudiante murió y varias personas resultaron heridas.

En aquel caso también fueron detectadas publicaciones previas con fotografías de armas, vestimenta similar a la utilizada durante la agresión y expresiones relacionadas con comunidades ‘incel’. En algunos mensajes, Ashton utilizó términos despectivos hacia las mujeres y manifestó resentimiento hacia hombres a los que consideraba más exitosos en sus relaciones.

Meses después, en marzo, otro adolescente de 15 años ingresó armado a una preparatoria de Michoacán y asesinó a dos maestras. Antes del ataque habría difundido un video con amenazas dirigidas contra feministas y referencias a otros tiroteos ocurridos en instituciones educativas.

Las autoridades también han identificado señales de alerta fuera de los planteles escolares. Entre estos casos se encuentra el denominado tirador de Teotihuacán, acusado de asesinar a una turista canadiense y herir a otras 13 personas en una zona arqueológica. Antes del ataque, habría difundido mensajes de resentimiento hacia las mujeres y referencias a autores de masacres ocurridas en otros países.

Además de los ataques consumados, durante los últimos meses se han registrado amenazas y publicaciones con armas que han provocado la suspensión de clases, evacuaciones y despliegues de seguridad en distintos puntos del país. Estos casos han incrementado la preocupación sobre la manera en que contenidos violentos difundidos en internet pueden llegar a menores y jóvenes.

Ante este escenario, el Gobierno de México anunció que prepara medidas para que las plataformas digitales refuercen la detección, reporte y retiro de contenidos que inciten a la violencia, además de fortalecer el monitoreo de redes sociales, foros y comunidades relacionadas con el denominado extremismo violento.

Por su parte, TikTok expresó su rechazo al ataque ocurrido en Torreón y señaló que mantiene una política de tolerancia cero frente a contenidos que promuevan, glorifiquen o faciliten actos violentos.

La investigación de los casos busca determinar hasta qué punto las comunidades digitales y la difusión de contenidos violentos influyeron en los agresores, sin establecer de manera automática una relación causal entre pertenecer o consultar estos espacios y cometer actos de violencia.

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