(AGENCIAS) La Habana, Cuba; 14 de marzo de 2026.- Estalla la rebelión en Cuba por los constantes apagones que se registran en la isla, lo que ha generado loa detención de cinco personas en protesta nocturna.
Una manifestación por la falta de electricidad terminó en la toma de una sede municipal del Partido Comunista, cuyo mobiliario fue incendiado en las calles.
Manifestantes irrumpieron en una sede del Partido Comunista en Morón, provincia de Ciego de Ávila, un hecho inusual en medio del creciente descontento social en la isla; indignados por los prolongados apagones y la escasez de alimentos.
De acuerdo con el diario oficialista Invasor, la protesta inició la noche del viernes y se tornó violenta en la madrugada del sábado.
El periódico agregó que al menos cinco personas fueron detenidas y también fueron atacados otros establecimientos gubernamentales de la zona, entre ellos una farmacia y un mercado.
Videos difundidos en redes sociales muestran un gran incendio y a personas lanzando piedras contra las ventanas de un edificio, mientras se oyen voces gritando “¡Libertad!”.
El diario digital disidente 14ymedio reportó que la marcha recorrió las calles al ritmo de cacerolazos. Agregó que videos en redes muestran a un joven que es trasladado en brazos por varios manifestantes después de recibir en el muslo lo que parece ser un disparo.
Dos residentes de Morón que conversaron por teléfono con la AFP, bajo anonimato, dijeron que la protesta había sido masiva. «Eran muchísimas personas, la gente de verdad ya no puede más”, aseguró uno, quien contó que solamente tienen una hora y media diaria de electricidad.
Añadió que en este municipio, de unos 70 mil habitantes, “todos los hoteles”, la principal fuente de empleo, permanecen cerrados por la crisis de combustible y la caída del turismo. «Una de las situaciones que está afectando mucho es la cantidad de personas que se han quedado sin trabajo y casi sin ingresos”, comentó.
Una sede provincial del Partido Comunista en Cuba, el único autorizado en el país, fue atacada ayer por manifestantes indignados por los prolongados apagones y la falta de alimentos, un hecho inusual en medio del creciente descontento social en la isla.
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, reconoció ayer el “malestar” social en la isla, pero denunció los actos vandálicos y aseguró que “no habrá impunidad” para estos hechos. «Es comprensible el malestar que provocan en nuestro pueblo los prolongados apagones como consecuencia del bloqueo energético de Estados Unidos”, pero “lo que nunca será comprensible, justificado, ni admitido es la violencia”, escribió en su cuenta en X. “Para el vandalismo y la violencia no habrá impunidad”.
Durante la última semana, varios pequeños grupos de residentes de toda La Habana han golpeado ollas en señal de protesta contra los prolongados apagones.
El pasado lunes, estudiantes organizaron una protesta en las escaleras de la Universidad de La Habana después de que el gobierno suspendió las clases presenciales. Los universitarios demandaban mejores condiciones para tomar clases en línea.
Estados Unidos cortó los envíos de petróleo venezolano a Cuba y amenazó con imponer aranceles a cualquier país que venda petróleo a La Habana.














































