Estrellita de la Torre Lomelí
Dentro de la Lucha Libre es tan notorio el observar cantidad de equipos que portan los y las gladiadoras, algunos tan llamativos, coloridos, creativos, y otros tan sexys, provocativos y sensuales.
La Lucha Libre es un deporte lleno de pasión, emoción y tradición. Los luchadores mexicanos son reconocidos a nivel mundial por su habilidad, destreza y estilo único. Y parte importante de la identidad de los luchadores es su vestimenta.
Lo importante del equipo, es que los luchadores tengan manera de mostrar sus movimientos dentro del ring, que sean cómodos, originales, resistentes y que puedan permitir desempeñar su trabajo con facilidad, realizar con fluidez su destreza y sus movimientos acrobáticos.
Dentro de la lucha libre, los combatientes utilizan una variedad de prendas que los distinguen, los hacen reconocibles y van marcando de esta manera su presencia en cada evento.
La vestimenta principal de un luchador consiste en muchos casos una máscara, un traje y botas especiales. La máscara es uno de los elementos más icónicos de la lucha libre mexicana y cada luchador tiene su propio diseño único que lo identifica, aunque no todos la utilizan y algunos otros utilizan maquillaje para mostrar su personaje.
Los trajes suelen ser ajustados al cuerpo y están decorados con colores llamativos y diseños fantásticos. Las botas suelen ser altas y están diseñadas para brindar soporte y protección durante los combates.
Pero hoy en día, hemos visto con tristeza, que muchos y muchas luchadoras, hacen perder el significado del deporte, ya que en cada presentación no muestran su destreza, y desempeño; sino que muestran más de lo que el vestuario se los podría permitir.
Hoy por hoy, muchos llamados pseudoaficionados acuden a esta clase de eventos, por puro morbo, ya que los equipos muestran partes que no deberían mostrar. Los equipos cada vez más cortos, dejando muy poco o nada a la imaginación.
Es por eso que el significado de la Lucha Libre va tomando otro tipo de contexto, en muchos casos ya no toman a los luchadores y luchadoras como parte de un deporte único, de guerra de poderes, extremo, de vuelos, acrobacias, de emociones; sino que muchos solo van a lucirse, modelar, elevar su ego, incluso con bailes y movimientos sexualizados, que nada tienen que ver con la lucha libre.
En la historia, las mujeres han tomando un gran auge dentro de este deporte, que van dejando huella con su instinto de supervivencia, han logrado imponer, influenciar y sobre todo han logrado alcanzar los mismos derechos que los hombres dentro del cuadrílatero; de esta forma han logrado dejar huella y que los aficionados las tomen como ejemplo a seguir.
Pero que decir cuando en lugar de mostrar su destreza, magia, agilidad, resistencia, fuerza, originalidad; van mostrando solo el cuerpo. Es más que claro que muchos de los vestuarios, deben ser cómodos para cada movimiento, pero no es necesario dejar parte de sus atributos a la vista. Con esto van denigrando el deporte y se van destacando, no por su fuerza o títulos, sino por su vestimenta y sus atributos.
Hay que recordar que la Lucha Libre es catalogada como un deporte familiar, en donde acuden también niños; y que los verdaderos aficionados, van a apoyar a sus luchadores favoritos, sin necesidad de ver movimientos fuera de lugar y equipos que dejan parte del cuerpo en libertad.












































