Exhortan obispos de Coahuila salir a votar

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Saltillo, Coahuila; 02 de mayo de 2026.- A poco más de un mes de las elecciones locales en la entidad, los obispos de las diócesis de Piedras Negras, Saltillo y Torreón hicieron un llamado a la población a hacer un estudio de los candidatos para salir a votar con conciencia en el proceso en que se renovará el Congreso del Estado, el próximo siete de junio.

A través de un comunicado, los obispos Hilario González García, Luis Martín Barraza Beltrán y Alfonso Gerardo Miranda Guardiola, de las diócesis de Saltillo, Torreón y Piedras Negras, respectivamente hicieron «un llamado a la corresponsabilidad. Como pastores de la Iglesia Católica en nuestras diferentes diócesis de la misma entidad federativa, nos dirigimos a ustedes, laicos católicos y pueblo en general, en vísperas del proceso electoral 2026… La política, cuando se ejerce con integridad, es una de las formas más preciosas de la caridad, pues busca el bien común.

En un estado con realidades tan diversas, nuestra participación no es sólo un derecho civil, sino un deber moral. Para iluminar nuestro discernimiento, que se funda en la Doctrina Social de la Iglesia ante el voto, proponemos los siguientes principios como guía para evaluar las propuestas de los candidatos a diputados:

A. La dignidad humana.

Toda ley emanada de la Cámara de Diputados debe tener como centro a la persona humana. Los diputados tienen en sus manos la protección de lo más sagrado: el derecho a la vida, la familia, la libertad de conciencia y la paz. Es responsabilidad de los gobernantes y diputados promover y proteger, independientemente de cualquier interés particular, el bien de la comunidad, el bien común, defendiendo especialmente a los vulnerables y marginados.

También es deber de nuestros servidores públicos buscar la unidad que permita ir más allá de las divisiones y construir algo nuevo, mientras que el conflicto, por el contrario, alimenta la lucha de poder y conduce a la destrucción.

B. El bien común y el destino universal de los bienes.

El bien común es el conjunto de condiciones sociales que permiten a los grupos y a cada uno de sus miembros alcanzar su propia perfección. En nuestro país, y particularmente en Coahuila, ha de traducirse en leyes que emanen con miras al bien y beneficio de todos, pues una mala decisión perjudica, en primer lugar, a los más débiles, por eso invitamos a unirnos para construir y multiplicar oasis de paz. Una política sana, al promover la distribución equitativa de los recursos, puede ofrecer un servicio eficaz a la armonía y la paz, tanto en el ámbito nacional como en el internacional.

C. Solidaridad y subsidiaridad.

•Solidaridad: Ante las realidades que se viven en el Estado, como la de nuestros hermanos migrantes, la falta y el cierre de fuentes de trabajo, la escasez del agua, el voto debe favorecer la propuesta de programas que promuevan la justicia social y la fraternidad.

•Subsidiaridad: Los futuros diputados deben respetar la autonomía de las comunidades locales y la sociedad civil, interviniendo para ayudar donde sea necesario, pero sin anular la iniciativa ciudadana.

D. Participación ciudadana La democracia se fortalece sólo mediante la participación libre y comprometida de los ciudadanos. El abstencionismo es una falta de caridad y una irresponsabilidad cívica; es, en esencia, un «voto ciego» que permite que otros decidan nuestro futuro. Participar con madurez es dar al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios (Mt 22,21), reconociendo que nuestra responsabilidad política es parte de nuestra fidelidad a Dios. El pueblo, como actor corresponsable del proceso electoral, debe ser el centro del compromiso político, favoreciendo el diálogo, la participación y la fidelidad a la verdad. Las acciones legislativas deben ayudar a reconstruir el tejido social, recuperando el contacto directo y personal entre ciudadanos y legisladores.

2. Realidades regionales y desafíos legislativos La familia, y el corazón herido de la sociedad, aluden a la necesidad de seguir procurando la seguridad y la paz social en todas las regiones de Coahuila, ante las amenazas no sólo de la violencia y la drogadicción, sino de la corrupción y de las injusticias. Así también, es necesario un auténtico discernimiento para tener las mejores leyes para proteger a las personas en los contextos de familia, escuela, empresa, y barrios; y seguir impulsando el bienestar económico y educativo ante situaciones de pobreza.

3. Criterios para el discernimiento del voto.

Para que el voto sea libre, secreto y en conciencia, exhortamos a los ciudadanos para:

a) Conocer al Candidato: Investigar no sólo sus promesas, sino su trayectoria, valores y capacidad real para legislar. Revisar la fidelidad y la prioridad del bien común del servidor público, que corresponda al servicio de la comunidad sobre los intereses partidistas, y su relación sea cercana con la comunidad que quiere representar.

b) Evaluar Programas: Preferir proyectos de largo plazo sobre iniciativas inmediatistas o populistas.

c) Exigir Coherencia: Los diputados son los encargados de diseñar las leyes que regulan nuestra convivencia; por ello, su honorabilidad debe ser intachable.

d) Dar Seguimiento: Nuestra labor no termina en las urnas. Debemos ser ciudadanos activos que exijan el cumplimiento de las promesas de campaña y la rendición de cuentas.

4. Participación en paz y buscando la unidad.

Como Iglesia, buscamos ser testimonio de unidad y respeto. Invitamos a evitar las descalificaciones y la violencia política, el mal uso de la Inteligencia Artificial para crear imágenes que atenten contra la dignidad humana de cualquier candidato, incluyendo la violencia de género. Que este proceso electoral sea una oportunidad para fortalecer nuestra amistad social, donde la unidad sea superior al conflicto. Una dimensión fundamental de la misión de la Iglesia es construir la formación de la conciencia mediante el anuncio del Evangelio y la propuesta de criterios morales y principios éticos auténticos, respetando la libertad de cada persona y la autonomía de los pueblos y sus gobiernos.

Invitamos a orar en familia, en pequeñas comunidades, en las asambleas litúrgicas, por el próximo proceso electoral. En sintonía con la oración de Jesús, pidámosle que nos ayude a permanecer unidos a Él y nos ilumine para asumir nuestras responsabilidades ciudadanas. Oremos unos por otros, para que los creyentes seamos ejemplo de participación ciudadana en las próximas elecciones. Pedimos al Señor Jesús, nuestro Buen Pastor, que nos guíe a las praderas de su Reino. Acudimos a Santa María de Guadalupe pidiendo que interceda por Coahuila, para que, movidos por la fe y el amor a nuestra patria, coloquemos los cimientos de un futuro más justo, solidario y pacífico, y que el Señor Jesús nos transforme en tierra fecunda.

Concluyendo con un contundente: ¡Sal a votar por amor a Coahuila y a México!

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